sábado, 30 de agosto de 2008

He querido saber qué es el amor

Este poema está dedicado a mi esposo. Me quedó lindo. Ahora lo comparto porque es una de esas cosas locas que el amor nos inspira.


He querido saber qué es el amor...

lo he buscado en muchos lados...

y nunca me había dado cuenta que estaba a mi lado...

Es así como la felicidad se esconde en el lugar más inesperado...

es así como el amor vivió oculto por muchos años...

siendo buscado por doquier menos donde estaba esperando...

Así llegué a ti, después de un largo peregrinar...

pues de tanto lugar donde buscar...

decidí volver a casa, a mi hogar...

el lugar donde el amor me aguardaba...

Así llegaste a mí... buscando tu refugio seguro...

volviste a casa y el amor te esperaba ahí también...

siempre esperó por los dos, en el mismo lugar,

aquel lugar que siempre tuvo cosas y recuerdos buenos para los dos...

Te amo y quiero que tu mano sea la que me acompañe en el camino que me queda,

quiero que sea la que me sostenga el última día...

quiero que tus ojos solo tengan mi reflejo y que tu boca solo pronuncie mi nombre

de aquí a la eternidad...

miércoles, 27 de agosto de 2008

Sex and the city

Antes de ayer encontré esta película, que me moría por ver, en una web de internet. La vi y me quedó un profundo e inesperado ¿ah?

Primero debo explicar por qué quería verla o por qué me moría por verla, quería hacerlo porque al fin Carrie nos demostraría como una mujer sobre sus 40 enfrenta la vida y el amor. Pero, qué fue lo que vi, algo que me decepcionó, pensé que como era una mujer de este siglo respondería a sus tiempos, después de todo la serie se basa en mostrarnos mujeres de estos tiempos, mujeres de verdad.

Me sentí engañada, estafada, con la serie que seguí lo más que pude, me hubiera quedado con el final de la serie y no con el de esta película; nos siguen vendiendo el cuento de que para ser feliz debemos casarnos, aunque esto es sutil, porque lo del matri partió más que por el amor, por el tema de la casa (en esto se pareció a una amiga que adoro, de hecho fue por el mismo motivo); luego está que se casó con Mr. Big, ese imbécil que se casó dos veces, con mujeres que creyó serían mejores que Carrie, que por educación, que por alcurnia, y otras cojudeces que hacían de mi estimada protagonista una cucaracha en su mundo de brillo.

Qué demostró esto, y lanzo una teoría, como una cana al aire, que todas las mujeres tenemos como fin supremo y último el matrimonio, y que además solo existe el tipo de mujer que acepta a un hombre infiel, mentiroso, falso; no existe una mujer capaz de superar a ese tipo de "infelices" y hallar a alguien que realmente la valore en su exacta dimensión; es decir: Existe solo el tipo de mujer sufrida, que pedona todo, y sacrifica todo en nombre del amor; y existe solo el tipo de hombre sin vergüenza, infiel y mentiroso que finalmente será feliz con la que más lo aguante y perdone.

Mi heroína fue Samantha, y me fastidia el hecho que la protagonista no dio el ejemplo, esta mujer amaba a su "mocoso" a su manera, con sus cosas, pero su diálogo fue de la PM: "Te amo pero me amo más a mí". ¿Cuántas mujeres se atreven a decir eso?, corrijo, ¿cuántas nos atrevemos a decir eso? Es que nos han criado para amar más allá de nosotras mismas, es más sin importar el nosotras, está en nuestros genes, ojalá se nos ocurra hacer una cambio en el ADN, para que las sucesoras sean capaces de amarse más a sí mismas, sí, más, porque solo así nuestro amor será más sincero, y no resignado y absurdamente sufrido.

lunes, 25 de agosto de 2008

Me gustaría tener una empresa en común

Me gustaría tener una empresa en común, saber que tú y yo nos preocupamos por el otro, tú por mí, yo por ti;
me gustaría saber que puedo satisfacer todos tus deseos y necesidades, saber que puedes satisfacer todos tus deseos y necesidades;
me gustaría saber que nunca impediré o seré un obstáculo en tu vida; al contrario me gustaría ser tu inspiración;
me gustaría saber que nunca impedirás ni cambiarás mis sueños; al contrario me gustaría seas mi fuerza, mi apoyo;
me gustaría saber qué piensas, qué quieres, si aún quieres algo conmigo;
me gustaría me preguntes, me respondas, que planifiquemos lo jamás planificado;
me gustaría ceder mitad y mitad para juntos hacer un 100%, donde ambos seamos todo y no solo una parte.

domingo, 24 de agosto de 2008

Día oscuro 5: Hasta las huevas

No hay otra palabra que defina mejor el estado de ánimo de una persona, "hasta las huevas", suena gracioso entre "patas" para menguar en algo la tan mentada y psiquiátrica palabra "depresión".

Decir que uno anda deprimido es decir casi, casi que andamos cacheteando el suelo, sin dormir, sin comer o comiendo en exceso, con un vaso de alcohol en una mano y un antidepresivo en la otra. Descripción patética pero muy válida para definir algo que de momento solo se presenta como una enorme y descomunal tristeza que solo te llama al llanto sin cesar, a querer encerrarte solo en el cuarto y decir a todos que no te molesten, nada de llamadas, nada de nada, solo llorar, sentir el vació que oprime el corazón, que se convierte en un dolor de pecho horrible, que apenas te deja respirar y siquiera para tener algo por que continuar solo lloras para forzarte a buscar otro bocado de aire.

"Hasta las huevas" solo describe un estado de ánimo en forma cómica para disfrazar un estado trágico que se muestra, en ese instante, irreversible.

Triste, no; deprimido, tampoco; "hasta las huevas".

Tacacho con cecina y juane

¡Qué rico! A mí me gusta, no, a mí me encanta. Hoy salimos en acto declarado como "Salida familiar obligatoria" decretada por mi mami, quería ir a pasear y mi hermana se aprestó a ser el chofer, así si juego, luego de haber andado siempre en carro, se te queda la mala o muy buena costumbre de la comodidad y rapidez en que un auto particular puede hacer el recorrido.

Fuimos a conocer el nuevo trabajo de mi hermana, todo era para que aprenda su ruta de ida y vuelta, ¡vaya que siguen arreglando las avenidas y todo es un caos! Luego de tanto silencio todo ello provoca un breve impacto en mi vida.

Tal vez haber salido de Lima por 4 meses, no pareciera mucho tiempo, pero en verdad lo es; poco a poco voy descubriendo el efecto de haber estado fuera del seno familiar, una de las cuales son la reuniones en las que toman en cuenta mi opinión y siempre tengo algo que decir que cuenta, ¿por qué? porque conozco dónde estoy, con quienes trato y qué debo hacer.

A veces quisiera que el tiempo y la distancia no sean medidos o que exista una puerta de esas que te llevan en segundos de una dimensión a otra, de un tiempo a otro; que no haya aviones, que estemos en cada momento de nuestro día en donde queremos estar. De momento solo lo imaginaré y trataré en lo posible de dejar de pensar así para no seguir sufriendo una decepción tras otra, asumir las cosas para bien o para mal tal cual son, acepatar lo vivido tal cual, que todo forme parte de mis recuerdos y tratar de ser feliz con lo que decidí quedarme.

Por hoy tuve algo que extrañaba y quería probar otra vez: mi tacacho con cecina y juane; y esto nadie me lo va a quitar.

sábado, 23 de agosto de 2008

Me molestó mucho de ti

Cuando estuve lejos, me molestó mucho de ti que la distancia haya corroborado cosas, cosas no muy buenas, cosas que pensé innecesarias, cosas que hubiera preferido no corroborar. Sí, aveces somos egoístas y esperamos que se acuerden de nosotros, al menos en nuestro cumpleaños.

Cuando es nuestro cumpleaños, llegan las visitas esperadas y las no esperadas también las llamadas de aquellos que no pudieron asistir pero se acordaron de ti; y eso lo hace especial, te hace especial por lo menos en un día del año.

Entre todo ese tu poco gentío están aquellos que SIEMPRE ESPERAS Y QUE NUNCA FALLAN, o al menos que esperas nunca te fallen; pero cuando fallan si que molesta, así no sea tu "pata" del alma, así sea la hermana con la que no te llevas muy bien, esperas que lo haga porque siempre lo ha hecho, solo porque te creó el hábito, la costumbre, te malcrió y punto. Lo esperas y si no lo tienes: te decepcionas, te apenas, lloras... no se acordó aquella persona que nunca fallaba y te cuestionas ¿se acordaba porque estabas siempre cerca o ahora que estás lejos ya no importas?

Parece egoísta pero simplemente está el hecho de que solo por un día en el año uno puede hacer feliz a otro solo por decir "Feliz cumpleaños".

jueves, 21 de agosto de 2008

Mujer a los 34: Decisiones y lamentaciones

La vida está hecha de decisiones: buenas, malas, acertadas, erradas; tomadas con entrega, a fuerza, o porque a veces solo queda dejarse llevar por la única posible.

Volví de donde estaba, de donde en parte era feliz: veía un hermoso "solecito" cada mañana al despertar y siempre se acostaba antes que yo; olía el perfume más maravilloso que puedan imaginarse; y veía algo que siempre quisiera poder ver.

Volví y me da miedo decir que para quedarme, pero también me da miedo decir que regresaré; me da miedo, ahora, estando aquí que el tiempo ha pasado, que fueron 4 meses y no mentiré: en parte hermoso, llenos de besos y abrazos, rodeado de gente que aprendí a querer y me quisieron, unida a un ángel; pero muchas horas en soledad, muchas horas en silencio, muchas horas vacías, pensando, meditando, sin dormir, llorando; bien dicen que la felicidad nunca es completa.

¿Qué puede elegir una mujer a sus 34 años? ¿Casa?, ¿buen esposo?, ¿hijos?, ¿trabajo?, ¿estudios?; ¿qué es bueno para una a esta edad?, quien tenga esa respuesta: ayúdeme. Yo me debato entre todas ellas, cada una para mí implica la negación de otra, cada una de ellas implica abandonar la otra.

¿Qué es lo que una mujer de 34 años necesita? He vivido 4 meses hermosos, llena de besos y abrazos, de palabras dulces, de sonrisas tiernas, de besos matutinos, de ricos almuerzos (preparados por mí), de una vida que, en alguna vida soñada por mis veintes, creía posible de vivir; sin embrago, la realidad supera a la ficción, me ganó mi vida de siempre: los problemas con los malos elementos en el trabajo: los vivos, los ladrones, los peores; la combi apurada, el cobrador mal educado, el caos tan limeño.

Tal vez pasen mis 34, 35, 36, 37... y lamentaré de dejar aquello que muchas aspiran por lo poco, dirán algunos, que cansa y cansa.

Tal vez pasen mis 34, 35, 36, 37... y llore más que hoy: el solo ser una maestra de hijos que no son míos, y solo lamentando el haber dejado pasar la oportunidad de tener el mío.

Tal vez pasen mis 34, 35, 36, 37... y llore haber dejado pasar a un hombre maravilloso por el afán de ser yo, por no saber abandonar eso que me hace ser, desgraciadamente, yo y no poderme convertir en ella que él sueña y con la que podamos ser felices.

lunes, 18 de agosto de 2008

La manzana chilena

Cuando iba al cole, tuve una fijación por la manzana chilena. Mi mami era de aquellas que me mandaba a estudiar con una lonchera nutritiva y, para mí, nada aburrida. Su contenido clásico: mi termito con limonada caliente o chocolate con leche, mi tapercito lleno de papas fritas y un pedazo de carne frita o huevo frito con un hermoso anillo de mostaza encima, y para cerrar mi adorable manzana chilena envuelta en su clásico papel lila.

La manzana chilena fue un gusto y, muchas veces más, capricho mío. Lo bueno que era alimento y no se atrevían a negármelo, aunque afectara el presupuesto familiar, ya que no era para nada barata.

Me ingeniaba diariamente, ante la escasez en casa, de cómo hacer para tener mi manzanita conmigo todos los días, la excusa de pasar por el mercado era muy buena y a pesar de que la conocían, me seguían el juego y pagaban por ello.

Cuando empecé a trabajar, ufffffff, varios años después, me di el gusto de comprarla, pero ya no sabía igual, la sentía insípida, sin gracias, sin nada que ofrecer, atrás había quedado la espera angustiante de tenerla conmigo, el deseo incontenible de saborearla en mi recreo, la espera por conquistar su sabor en mi boca.

Cuando la comí pasados los años, me quedó una enorme desilusión, un "¿y por esto me moría de niña?", "no era para tanto", que feo; y bueno ahora me gustan las manzanas de israel.

sábado, 16 de agosto de 2008

Verte dormir

Verte dormir es uno de los procesos más hermosos que he experimentado en mi vida, a pesar de tus ronquidos, de tus escalofríos, de tu pesada mano en mi estómago, de tu pesada pierna sobre mí; sin duda verte dormir es un placer para mis ojos.

Por algún tiempo, no sé cuánto, no sé si lo soportaré dejaré de verte y alimentaré los recuerdos de tu forma de dormir: tu sudor, tu olor, tus ruidos... dejaré que la imaginación me traiga hacia ti solo para hacerte compañía.

Por algún tiempo, no sé cuánto, pero sí sé porqué dejaré de conformarme con solo verte dormir, con prepararte el desayuno o el almuerzo, dejaré de estar pendiente de tu ropa, pero jamás dejaré de estar pendiente de ti.

Por algún tiempo, no sé cuánto, calmaré a mi corazón y a mis lágrimas, solo espero no secarme; porque he aprendido a amarte a pesar tuyo, a pesar mío.

Verte dormir, solo será, por algún tiempo, no sé cuánto, pero sí sé porqué solo el más hermoso de mis recuerdos, la motivación y la muestra de que el amor existe para mí y solo tú eres capaz de hacermelo sentir.

Amarte no será una ilusión, no será una atadura; será lo más hermoso jamás vivido, no será un sueño, sino lo más agadecido a Dios cada día.

lunes, 11 de agosto de 2008

El único de quien me enamoré dos veces

La primera vez fue a través de tus palabras, esa delicada persecusión cibernética que iniciaste a partir de mis respuestas a tus mails; nadie había seguido mis pasos con tal dedicación, con tanto interés; y con solo una línea supe que estabas aquí y desde ahí en adelante ni un día hemos dejado de contar...
La angustia, las dudas y las equivocaciones propias de los cambios, de las cosas que dejamos de hacer, de aquellos pequeños detalles que alimentaban nuestro amor a la distancia, hicieron que casi sin darnos cuenta se convirtiera en un distanciado amor, nos invadió la desconfianza y se nos iba el amor de las manos y del corazón.
Al volver, el inicio, fue difícil, muy duro... tu desconfianza y mi desamor no hicieron buena combinación y el proceso lo fue suavizando y nos hizo más blando el corazón... una noche mientras dormías pude darme cuenta de cuánto te quería, que te amaba nuevamente, que me enamoré de ti otra vez, y esta vez es por tu forma de dormir, por tu rico olor, por tu sonrisa que brilla más que el sol de cada día, porque sigues dedicado a mí, interesado en mí, tal vez más que el primer día, que la primera vez.
Me enamoré de ti por segunda vez, con un amor más aprendido, más enseñado, más fuerte, más sacrificado, más paciente, con más respeto por el otro, valorando lo que hace y creyendo más en ello.
Eres el único de quien me enamoré dos veces y el único que me amó con el mismo amor desde el primer día hasta hoy.

jueves, 7 de agosto de 2008

Día oscuro 4 - Otra vez "Andrés"...

Sí, viniste otra vez a recordarme que no seré madre este mes, que tengo 34 años y que si tengo suerte mi "niña" me recordará a partir de mis 39 tal vez como una menopáusica neurótica desesperada y deprimida o que entrará al cole cuando yo tenga 40.
Sí, viniste otra vez a hacerme sentir mal porque querer postergar tu llegada me costaría arriesgar un futuro que no tengo, someter a la suerte a una pequeña existencia que nada de culpa tiene.
Sí, viniste otra vez a hacerme saber que algo hice mal, que las cosas no resultaron como esperaba, que la vida no es como uno la planifica, que toda planificación es mala y que a veces "meter la pata" puede resultar ser lo mejor que puedas llegar a hacer.
Sí, viniste otra vez y ¿qué te traes? algunas penas y mucha depresión; pero lo que te llevas es más: una oportunidad, una vida, una esperanza.
Sí, viniste otra vez a recordarme que nada es perfecto, que sigo esperando, que el tiempo pasa, que nada cambia, que lo único que queda es respirar y seguir caminando.

miércoles, 6 de agosto de 2008

¿Qué me gusta de ti?

Me gusta el olor de tu cabello, que al principio no era tan encantador y que ahora simplemente necesito sentir al dormir;
me gusta el sabor de tu boca, sus besos, su "puchero", su forma de despertarme por las mañanas, la forma en que dibuja su sonrisa de niño;
me gusta, no, adoro tus ojitos limpios, tu mirada de niño, la facilidad con que muestra su alma sin temor a ser robada;
me gusta tu forma forma de amar, tu manera de amarme, sin medir tiempo ni distancia, sin prever daños posibles, sin mirar hacia adelante por NO perder lo que tienes al lado; por entregar tu corazón en carne viva y confiármelo sin ninguna restricción;
me gusta tu forma de jugar con tus sobrinos porque en medio de ellos eres otro niño más, porque se identifican contigo, porque eres alguien en quien pueden confiar;
me gusta tu seriedad en el trabajo, por la forma en que piensas, por el corazón que le pones; hay muchos que ponen ideas pero tú, además, le pones corazón y eso hace de cualquier empresa en la vida: un éxito;
me gusta que desees un hijo conmigo porque tendría todo lo que me gusta de ti.

lunes, 4 de agosto de 2008

Un amor que no parece amor; pero lo es de verdad.

Cuando uno ama, mira el mundo y cree que todo puede ser posible: Dejar a la familia, dejar a los amigos, dejar su trabajo, dejar su país... no se concibe que la vida sin el ser amado, sea posible; realmente se está convencido que solo el estar a su lado, nos evita la pena y el dolor de dejar lo demás... y nos aventuramos a CREER con mucha FE que solo podremos vivir del amor.

Sin embargo, con pena y con mucho dolor, puedo afirmar que no es así; tal vez sean mis ya 34 años encima, será que estoy muy arraigada a una vida que conozco, que siempre he amado, que siempre quise vivir y que tal vez guiada por la ilusión de haberme enamorado quise transformar... con pena y dolor, debo admitir que en mí pesa el llanto de amar a un ser extraordinario sin medida alguna y al mismo tiempo pesa el llanto de amar mi vida tal como fue antes y durante mi relación con él hasta hoy...

Quise darle un giro a mi vida, lo logré: Me volví a enamorar del hombre al que hasta hace poco pensé había dejado de querer llevada por absurdos pensamientos de desamor, de lo cual me culpo totalmente, ya que aquello ocasionó que le rompiera el corazón y la desconfianza entrara en su torrente sanguíneo hasta apoderarse de su ser y no quedase más que desazón y frustración... ahora soy yo quien sufre, ahora soy yo quien llora el que no confíe en mí, el que no crea en mis palabras, el que piense que con mi partida desee una vida sin él.

Quiero convercerlo de que me volví a enamorar de él, que su olor me es necesario, que su cariño me es vital, que sus mimos y engreimientos son mi alimento, que quiero una vida con él; que me volví a enamorar de sus besos, de sus caricias, de su forma de desearme, de su manera de amarme; quiero convencerlo de que su mundo no es el mío, pero que en el mío será siempre invitado y bienvenido... que aunque ya no conciba mi vida de otra manera, tampoco la concibo sin él... que necesito de él pero también de mí para ser feliz, que no quiero riquezas, que no necesito un carro, que no quiero Disney, que lo quiero en mi vida con mí, me, yo y conmigo...que por amarlo no necesito renunciar a ser yo, que la vida no solo puede ser mejor aquí sino allá... que para ser feliz necesito estar completa: con todas mis partes... que la oportunidad de ser felices puede ser donde soy yo.

Necesito que se convenza que sin él jamás seré feliz, pero que tampoco lo seré sin mí.