sábado, 31 de diciembre de 2011

Cuenta regresiva...


Contar desde 10 a 0 es común para alguien que será operado, es ese conteo el camino a su inconsciencia que le quitará el dolor de la extracción del mal que lo aqueja, en ese espacio se pasa de estar despierto a estar dormido para que algo que está mal sea extraído, para que algo que no funciona bien sea compuesto, para que se resuelva el problema.

Contar desde 10 a 0 es común en las investigaciones de la NASA, justo cuando va a partir la nave hacia una misión, hacia un nuevo descubrimiento, hacia un planeta lejos de la Tierra, lejos, muy lejos; hacia donde están los sueños; las creencias se concretan o se desbaratan, hacia la búsqueda de otra vida, de una nueva vida, de una vida diferente a la humana, ya sea por curiosidad o por aburrimiento, se sigue en la búsqueda.

Contar desde 10 a 0 es común al iniciar una competencia, pequeña o en serio, donde siempre hay una ganador y un perdedor; a los que se enumera y donde el 1 es el primero en llegar o alcanzar la meta de la mejor manera; y el último, si es que llega, se convierte en el que lo logró a pesar de las adversidades.

A veces creo que ando en cuenta regresiva, no camino a la muerte, pero sí en tiempo de espera; en tiempo de oportunidad… cada conteo al llegar a 0 se está convirtiendo en un pequeño logro; pero ambiciono más, quiero más… 

Hoy estamos en cuenta regresiva dejando atrás al 2011: un año lindo para mí, a pesar de algunas peleas, algunos sueños rotos, algunas decepciones, algunas realidades crueles y tristes, algunas ausencias, algunos fracasos... sí se me va un lindo año porque amé mucho y siento que me aman así de tanto, porque tengo amig@s sincer@s: leales, comprensivos, que me han demostrado su cariño y amistad en este año algo difícil para mí... fue lindo porque mis papis fueron mis papis más que nunca y lo serán por siempre y yo será su hija, siempre mimada y querida... fue un hermoso año porque mi esposo estuvo conmigo cerca y lejos, con sus bromas al acostarme y despertarme, con su optimismo y entusiasmo para hacerme sentir no solo amada sino viva... fue hermoso porque Dios me demostró su poder y sé que sin Él nada se puede... fue hermoso porque hubo muchos detalles de gente recordada y querida para mí: mis exalumnos... me siento agradecida por esas manifestaciones de afecto sincero a pesar de los años... fue hermoso porque viví alegrías y tristezas y por ello entendí mejor en qué consiste la vida...

Hoy llegaré a las 12 para decirle adiós a un lindo 2011 y deseando que el 2012 sea un año más lindo aún... lo inicio con esperanzas nuevas, con sueños nuevos, con metas nuevas... sí, porque podrán, algunos, ser los mismos pero con más fe y con más esperanza y con más ganas de que se cumplan... 

Como dice mi amado: El 2012 será mejor... mucho mejor... y sé que con la ayuda de Dios así será.

¡Adiós y gracias, querido 2011! 

¡Bienvenido 2012!

martes, 27 de diciembre de 2011

Y se fue la Navidad...

Ya han pasado tres días desde el 24... porque para mí todo el 24 es Navidad y el recuerdo que tengo del día en sí fue lindo, estuve con la familia de mi esposo y comimos rico y la pasamos bien en compañía de todos ellos, escuchamos música, hubo niños, hubo regalos, hubo una pequeña oración antes de la cena y mi adorado y yo pusimos el niño con el mismo agradecimiento y el mismo deseo.

Sin embargo, ayer mismo me sorprendí haciendo algo que me había prometido no volver hacer al estar aquí, si no me hubieran encendido la mecha, otra habría sido la historia: terminé reviviendo en mi memoria y en mis palabras la última discusión absurda que tuve con una persona cercana a mí: reviví su intolerancia, su incapacidad de buscar un punto medio de solución, su cerrazón para aceptar mis aportes de solución y su forma de hablarme, perdón de GRITARME... porque no hablaba, gritaba...; reviví mi parsimonia, mi incapacidad de reaccionar y no sacarle la m... o por lo menos darle una bofetada para que reacciones, baje su histeria y por lo menos deje de gritar... reviví a la tercera persona que no quería meterse y observaba todo con temor del cómo acabaría ese episodio más de pleito, su incapacidad de poner orden por temor a ser juzgada de tomar partido, su incapacidad de imponer respeto, por lo menos para hablar con el mismo volumen... pensé que comiéndome mi cólera e indignación se acabaría, pero no... me sentí mal, casi enfermé al día siguiente y me duró mucho más que solo ese día... es hasta ayer que sorprendí a mí misma de mi resolución para el año que viene... en realidad son varias pero apuntan al mismo fin...

- No hablaré más de mis conflictos con esa persona, no porque raje de ella, trato de evitarlo, sé que en parte soy culpable de la mala relación, pero el admitirlo para mí ya es un gran paso; lo haré porque no quiero que me duela su pésima actitud hacia mí.

- Me di cuenta al hablar de esos conflictos revivían en mí emociones de manera que alimentaba un lado de mi persona que dejé en el trabajo y que me había propuesto, hace mucho más de dos años, no volver a sentir.

- Me di cuenta que mientras siga hablando de esos conflictos, no pasará pero sé que debo dejar de darle importancia a una persona con la que no guardo ninguna afinidad, dejar de pensar que cambiará o intentar cambiar por tener una mejor relación... ya no... lo mejor: la distancia en todos sus sentidos.

- Me di cuenta que debo quedarme con las cosas buenas que me da la vida, con las personas maravillosas que sin ser cercanas a mí: son mi familia y existe un vínculo de fraternidad, de amor, respeto, tolerancia y cariños sinceros; me debo quedar con lo bueno de esa persona: que en lo momentos difíciles de las personas con las que estamos vinculadas, está; y eso cuenta mucho, al menos para mí; para mis momentos difíciles sé con quienes contar y eso vale mucho para mí y gracias a Dios tengo con quienes contar siempre incondicionalmente.

- Así que para cerrar la primera parte de mis propósitos para el 2012, rescataré las cosas buenas de esa persona y las resaltaré en cada oportunidad que tenga que hablar de mi núcleo más cercano; pero si me encuentro cercana a mencionar cómo me lastimó o sus malas actitudes; callaré... será difícil, pero aprenderé: los milagros de la distancia asociado con la no convivencia producen un olvido esporádico pero sano; y por último, y lo más importante: No me sentiré herida por esa persona a partir del 2012, no me importará si se acuerda de mi cumpleaños o no, o si me trajo algo por Navidad o se acordó de que llegaba y esperar inútilmente un detalle de ella; tampoco los tendré (me dolerá), pero será lo mejor para ambas. Si no das, no esperas... es lo justo...


jueves, 8 de diciembre de 2011

Adviento

Sé que he estado muy sensible y depresiva últimamente, me he negado a perder mi fe en Dios y en la esperanza que guarda mi corazón y el de mi amado. He estado muy pegada a mis papis los últimos dos meses y han sido un soporte invaluable en mi vida, sin ellos no habría sobrevivido a nada hasta el día de hoy. Sin duda su presencia en mi vida es algo que debo agradecer a Dios cada día. Han sabido ser mi guía, mi consuelo y me han mimado en estas últimas semanas como si fuera una niña; tal fue ese estado de "mimosidad" que al despedirme sentí otra vez el dolor de alejarme y los dejé otra vez con ese vacío que hace mucho no les hacía sentir. Siempre nos extrañamos, pero ellos y yo ya habíamos comprendido bien que mi ir y venir debían ser lindos, sin llanto ni dolorcito.. esta vez no se pudo... lloramos y nos dolió separarnos otra vez.

He estado tan deprimida que todos en casa olvidamos o, mejor dicho, pasamos por el alto el adviento: el tiempo de espera de la venido de Jesús al mundo. Creo que nadie en casa hizo click con el asunto, espero que no haya sido por mi culpa, aunque creo que sí... me sentí mal, sin embargo no dejé de leer la biblia ni de orar... pero el adviento implicaba reunirnos en familia, hablar, exponer... y mi corazón aún me dolía (aún me duele) como para exponerme delante de todos, delante de ellos ya me había expuesto a solas... con eso fue suficiente, no estaba lista para más...

Ayer conversaba con mi esposo y le pedí ponernos al día con la celebración de Adviento, dado que acabo de llegar a casa y apenas arreglé mi corona de adviento, menos mal conseguí mis velitas moraditas y la rosadita... lo que una buena bicicleteada puede lograr... hoy, Día de la Inmaculada Concepción, me parece un día hermoso para "ponernos al día" con el Señor, con Jesús, con la Virgen y sobre todo con nuestra fe...

Diosito... tú ya sabes lo que aguarda nuestros corazones.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Sin dudarlo: Nadie mejor que él

No era una opción intentarlo o siquiera pensarlo con nadie más antes de él. Haber pensado en meter la pata antes como una buena opción, ni loca, ahora que estamos pasando por esto, más convencida todavía.

Entre lágrimas y penas, me puse a pensar en si por satisfacer mi deseo más grande, me hubiera atrevido a compartirlo con alguien antes que él. Lo pensé e hice un repaso de  mi vida, y NO, GRACIAS... POBRE NIÑO, POBRE DE MÍ...

Dios me lo puso en mi camino a mis 30 y me uní a él a mis 32, nadie antes de él ni creo exista alguien que me haya demostrado tanto amor como él en toda mi vida, ha soportado de mí: mucho y ha recibido de mí: todo... y siento que tengo mucho más para darle... incluyendo ese milagro que ambos deseamos.

Creo, ya viviendo el dolor de que las cosas se ponen más y más difíciles, que en mí no hay arrepentimiento del por qué no antes y que ahora puede parecer tarde; ahora más que nunca estoy convencida de que lo primero bueno que he hecho por ti, es darte al mejor hombre del mundo como padre... y lo que sea, será: y solo con él todo lo que hagamos por alcanzarte, valdrá la pena.

Dios sabe lo que quieren nuestros corazones.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Llorar

Siempre he creído que llorar limpia el alma, se lleva el dolor, como por oleadas, no sé si soy clara... Es como si cada llanto arrasara con lo que me está haciendo daño, como si se llevara en cada carga de a pocos y por pedacitos mi dolor.

He llorado mucho últimamente, a solas y en compañía, renegando, con dolor, con angustia pero sobre todo por miedo y con miedo. No sé si después de tantas veces que he llorado, a solas y con compañía, este llanto sea uno más o tal vez sea el peor de todos, aún no sé si estoy cayendo en la más grande depresión de mi vida o solo es que siento que Dios me dejó a mi suerte, sin su guía, sin su compañía, sin su bendición... Sé que tal vez no soy clara con estas palabras, lo que sé, sin duda algua, es que cada una de ellas brota de mi corazón atormentado, de mi pensamiento ilógico, de mi brújula perdida, de mi abandono espiritual... Me siento sola y lloro por culpa de un dolor profundo, lloro a solas con intensidad y sin consuelo, luego lloro en compañía sin poderme controlar y tratando de retener las lágrimas, queriendo reprimir mi dolor porque, finalmente, es mío... Qué culpa tiene el resto de que me esté pasando esto? Esto es lo que pienso, pero sin querer y a medias o del todo, he compartido mi dolor, he sido escuchada por mis maravillosas amigas, a quienes no busqué pero me encontraron...

He llorado a solas, encerrada y con miedo, con terror por no caer en ese abismo que ya he visitado otras veces y que temo más que nunca, descubrir su verdadera profundidad... Tengo miedo de caer en ese abismo y tardar en salir, como ya he salido antes, temo esto porque este dolor que siento es más fuerte que cualquier otro dolor, este no es un amor que me dejó por otra, este no es el fracaso ante un proyecto en el trabajo, este no es la decepción de quien creía una amiga, este no es la develación de un engaño... Este dolor es distinto, es grande, intenso y demasiado mío...