lunes, 28 de diciembre de 2009

El telefonito es... una necesidad


Recordando a la tía Yola y acorde con el lío del sábado para el domingo de carecer de celular por pruebas relacionadas con la posibilidad de mantener tu número al pasarte de empresa... recordaba mis antiguos números celulares...

Cuando me robaron el primero, estaba en la combi y fue al toque apenas y me di cuenta... me compré otro al día siguiente. Aquel primer celular me duró 4 meses y el reemplazo con nuevo número me duró 4 años... qué loco de 4 meses a 4 años.

El tercer celular era bien chiquitito y me duró 3 años y pudo ser más si no se me hubiera caído al río cuando yo me caí al río... jijijiji... se ahogó el pobre durante el viaje de promo con mis chicos de 5to F... y estuve sin cel por un mes, luego me compré un Nokia lindo precioso, con cámara, mp3, radio... todito lo que jamás tuve en un cel... jijijij... me duró menos de un año... se me quedó o me lo robaron en el bus interprovincial de mi último viaje de trabajo en agosto, quedé sin celular 3 maravillosos meses... y ahora de estar en Claro me pasé a Movistar... no lo creí posible... pero lo hice y básicamente por cuestiones laborales... la chamba ante todo. Me he prometido comprarme un Claro por cuestiones familiares, pero antes de convertirme en una huachafa más de dos celulares, prefiero comprarme el celular de dos chips... así que compraré un chip con nuevo número, definitivamente.

Lo chévere de nuevo celular es que lo tienen pocos amigos y básicamente es laboral, así que pocas llamadas, pocos mensajes, vida más saludable.

Remontándome a cómo acabaron mis celulares debo señalar que solo llegué a anular mi primer número, o sea, llamé a Claro, en ese entonces TIM, y pedí anular el número; el segundo no lo anulé, simplemente murió, compré el nuevo y ya... el ahogado tampoco lo anulé, y el último tampoco lo anulé... supongo que los nuevos usuarios de mis celulares se habrán preocupado por hacer los cambios.

Cuando compre mi cel o chip Claro, lo pediré con nuevo número y obvio me reservaré el derecho de admisión como en mi Movistar.

Ojalá ese asunto del 1 de enero no joda la comunicación nuevamente... ay celular bendito cuán necesario te has vuelto... como dijo Yola: "El telefoniiiito eeess una necesidaaad...".

lunes, 21 de diciembre de 2009

Discusiones respecto a la Navidad

Es momento de sacar a la luz las discusiones que se vienen dando a mi alrededor con este tema. Debo aclarar de antemano que para mí la Navidad es hermosa, linda, preciosa, alegre y feliz; y que mi amiga de estreno del 2009, Kathy, la comparte como yo y se alegra como yo y la disfruta como yo.

Sin embargo, existen algunas personas, y son varias, que sienten que la Navidad las ponen melancólicas y tristes, y que en sí ha perdido significado por el alto grado comercial que presenta y se incremente año con año; pues a estas alturas pareciera imposible concebir una Navidad sin presentes, pavo ni panetón. No niego que haya este lado oscuro y poco navideño del asunto; pero trato de verlo por el otro lado, si bien es cierto comemos pavo y panetón, en mi caso son cosas que hacemos en Navidad, no hay otra fecha en el año para ello y lo hacemos con la familia de mi tía, lo cual lo hace más lindo porque somos más alrededor de una mesa, para el tiempo que nos vemos en el año y que compartimos una cena o almuerzo en casa, es una ocasión especial que nos permite reunirnos y eso es lindo para mí; también hay regalos pero es una oportunidad de hacer una listita de personas importantes para mí y de darle algo lindo, no caro pero sí significativo. Pienso que un poco los que hacemos esto que a muchos otros no les gusta piensan como yo.

Vale la pena señalar que de un tiempo a esta parte, cada Navidad rezo en silencio a mi niñito mientras lo coloco a las 12 en su pesebre y pido por mi familia, por mis amigos más emproblematizados y por mí; y hay Navidad como esta en la que le agradeceré mucho, mucho, mucho.

Cada quien puede tener su siginificado de Navidad pero de ninguna forma quiero pensar o creer que la Navidad sea sinónimo de tristeza pues para quienes creen que Dios o algo bueno y superior existe, la Navidad es felicidad y sobre todo esperanza.

sábado, 12 de diciembre de 2009

¿El Perú es su gente?

Cuando pienso en el Perú, como suelo reflexionar en ocasiones en medio de mi "choledad", me encanta pensar en sus paisajes, en sus costumbres, en sus bailes, en su comida, pero cuando llego a la gente se detiene el buen concepto creado.

He llegado a la conclusión que el Perú tiene mucho que ofrecer y un instinto creador y progresista por parte de algunos miembros de su población, pero también existe (en mayor escala) un grupo de peruanos altamente egoísta, mediocre, retrasado, envidioso, sin espíritu para trabajar en grupo (motivo por el que tampoco nos va bien en el fútbol) y carente en lo absoluto de la llamada mística de trabajo.

Para el grupo mayoritario descrito, alguien que trabaja y se esmera, lo hace con el firme propósito de hacer notar la debilidad e ineficacia de la mayoría (mediocre y floja) o simplemente persigue algún interés (económico o cargo ejecutivo), como ellos anidan en el alma ese tipo de propósitos piensan que NO existen seres que quieran aportar desinteresadamente a su trabajo y país.

Me he decepcionado muchísimo de ver siempre presente el interés mezquino de la gente porque impere la comrrupción (mal conocido) a que se imponga el orden (bien por conocer); y esto termina por arrastrar a los pocos que desean mejoras y cambios a una letanía donde se sienten minoría y terminan decepcionados de luchar contra la corriente imperante y solo se acomodan para no ser derribados por el oleaje maligno lleno de propósitos bajos y sin ningún asidero legal o moral.

La vida me acaba por decepcionar de la gente con la que he trabajado por 10 años y en mí no queda ni la voluntad ni las ganas de seguir, no quiero acabar por ser una más que ve a diario la corrupción y a la mala gente; y que esto se vuelva normal ante mis ojos y me convierta en un mero espectador de las sinvergüensuras de gente cuya cara, no menos que sus acciones, me causen repulsión; he decidido romper con eso, buscar un lugar donde mi espíritu se encuentre en paz, donde mi alma encuentre tranquilidad y pueda resolver sola los asuntos conmigo misma y con los míos. Mi prioridad soy yo y mi paz interior, no hay más.

martes, 8 de diciembre de 2009

Leí sobre la enfermedad

Hoy me puse a leer sobre la enfermedad, mi enfermedad, una que tuve hace algún tiempo y que me duró más de un año (más de lo que pensé pero fue por darle malos tratamientos, o tratamientos equivocados o por simplemente confiarme en la pronta recuperación), y pensaba: "De algo sirvió padecerla"; primero porque lo que leo me gusta muchísimo como escritura, como potencial escritura, me gusto porque mi lado poético se vuelca un poco en ese dolor torpe y absurdo descrito en esas entradas; segundo porque la experiencia, la mala experiencia te sirve y muchísimo porque aprendes a valorar las cosas y las personas que realmente valen la pena.

Todo es útil en esta vida, hasta los malos ratos; las experiencias amargas y la gente mediocre o mala con la que te puedas cruzar; las lágrimas, los golpes, los insultos, los malos y los peores momentos.

Mientras leía cada palabra, volvía sobre mi propia vida, sobre cada vivencia mala apareada con algo bueno o dulce; y me di cuenta que, afortunadamente, ya no pesaba igual y todo adquiría su valor real; todo aquello valía poco en ese entonces (y no me daba cuenta) y en cada día transcurrido siento que empezó a valer menos y menos y que acabó por desaparecer.

Mientras leía, volvía sobre mis pasos andados, sobre las malas decisiones, sobre los abandonos, sobre las cosas agrias y me reía por no llorar lo que estuve a punto de perder y que tontamente arriesgué; me reía por no llorar la inmerecida suerte que me acompaña de seguir con vida y no haber desfallecido en mi intento de armarme y descubrir en mí lo humana y débil que soy, y que en medio de toda mi imperfección, aún existe el perdón, la oportunidad y la esperanza.

Mientras leía, veía mi vida en mi aquí y ahora, todo el camino recorrido para llegar a esta paz, a esta inmerecida tranquilidad, a este amor tan mío y que comparto con quien me ha dado un amor sin medida, sin razones y por montones.

Mientras leía, vi transcurrir mi vida en un hasta hoy bastante zigzagueante y necesario... vi cómo estoy, qué tengo, qué perdí y lo mucho que gané.

Ahora sí me curé, me sané y quiero seguir así: caminando libre, con una sonrisa en los labios y con la certeza de que soy inmune a esa maligna enfermedad.

Es bueno leer y ver hacia atrás para ver cuánto camino he avanzado, en este punto noté que me he deshecho de mucho peso inútil (algunos llevaban una vida conmigo: mis culpas) y miro hacia adelante con nuevos propósitos y metas, con nueva actitud y con mucha esperanza y tranquilidad.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Dos años sin Zoilita

No han sido fáciles estos dos años sin ti... cuando te recuerdo te escucho, cosa curiosa no te veo... "Las mujeres son como la perdiz, las mujeres son como la periz, alzan sus polleras, limpian su nariz, alzan sus polleras limpian su nariz"... y yo que pensaba, cuando niña, que solo me la cantabas a mí y resulta que las ochocientas mujeres salidas de su tronco crecieron alimentadas por aquella protagonista de la canción y sientiéndose cada una dueña de esa canción en sus momentos contigo.

Ningún homenaje o palabra serán suficientes para expresar la gratitud de tener a mi mami conmigo y saber que de ti y gracias a ti es una mujer íntegra y noble a la que jamás llegaré a igual por más que me esfuerce.

Gracias Zolita por mi niñez, mi tradición y mis buenos recuerdos, gracias por ser un buen motivo para seguirnos viendo y compartir nuestras vidas en medio de nuestras agitadas agendas. Gracias por vigilar nuestras vidas e interceder por nosotras allá arriba. Gracias.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Cuando uno expresa dolor

Cuando uno expresa el dolor de sentirse solo, abandonado, triste, golpeado, fracasado, perdido, decepcionado, "choteado", humillado; resulta una fuente de inspiración inacabada de frases dolidas y extraídas desde las entrañas mismas del sufrimiento para convertirse en formas que muestran angustia y tristeza en la que todos los lectores se sienten identificados y hasta felicitan a aquel que expresa su dolor con más dolor, mismo que llega a sentirse a través de cada palabra que el lector lee.

Es curioso cómo el morbo nos lleva a explorar y explorar las palabras de ese ser que fue capaz de escribirlas; y que cuando se convierte en un ser feliz, ya lo dicho pierde valor o interés.

La gente lectora de escritos (incluyendo los blogs) tristes, melancólicos o sufridos se regodea y siente el dolor ajeno o se identifica con él más que cuando lee algo de corte más positivo y alegre. ¿Se han dado cuenta de esto?

Es más fácil problematizar las dificultades o dar palabras de aliento al aparentemente escritor "golpeado" que compartir o leer algo que tenga un corte de felicidad que también se desea compartir.

Cuando uno expresa el dolor, debe , este, ser entendido como una fase o etapa; algo que tiene que pasar, no permanecer en uno como un lastre o una insignia que identifique al escritor o bloger... después de todo es un humano más que como todos no vive en permanente desgracia y que, por tanto, puede pasar a otra más feliz, aunque sea breve que también desea expesar y no reprimir.

Considero que un blog personal, permite a quien lo escribe compartir toda clase de vivencia: alegres o tristes; permite que el escritor sea lo más honesto consigo mismo y luego con su casual lector o seguido fan conquistado.

Para mí, escribir es una necesidad constante y que debo admitir he reprimido un poco, por lo espaciado de mis post doy cuenta de ello, porque ando en etapa pacífica, de paz interior, de amor y de esperanza que deseo se prolongue lo más posible que sea... deseo ser auténtica y real, humana finalmente... deseo seguir escribiendo sin deberme nada... ni una sola palabra.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Con honestidad y franqueza: No veo cuando se termine el año.

No veo cuando se termine el año porque estoy cansada, harta, fastidiada con casi todo: mis alumnos y sus cosas inacabadas y sus miles de pretextos para ello, mis alumnos y su letanía, abulia y pereza; mis olvidos de gastos por no apuntar y tener tantas cosas que hacer importantes que sí apunto; los engreimientos de todo el mundo sin tomar en cuenta el tiempo de los demás (entre los que me incluyo como "demás" no como "engreído"); de convivir en el trabajo con gente a la que no soporto por ser egoísta, aprovechada, ociosa, calumniadora y falsa; de ver mi vida pasar y estar aquí sin poder, de momento, hacer muchos cambios porque mi media naranja y yo andamos en lados opuestos del continente; de extrañarlo más que antes y no poder abrazarlo; por último, de esperar a que el 2010 empiece y ver que demora tanto.

Sí, ando ansiosa, ando creyente de que las cosas el año que vienen serán mejor, serán como las deseé antes cuando dije sí en el altar; ando esperando armar mi vida y dejar que mi tranquilidad bien ganada siga fluyendo. Quiero iniciar otros planes donde no haya esa gente que se regodea en su míseras vivencias y envidias crueles; quiero alejarme de aquello que me indigna y me llena de rabia y dolor; quiero estar en la dulce espera de algo cada vez mejor, ansiado y que dará color a nuestras vidas.

Debo admitir que lo que me sirve de paliativo son mis buenos amigos; aquellos que en su agitada agenda siempre tienen un ratito para mí, aunque sea una hora para solo almorzar y ponernos al día o con un email desde el otro lado del "charco" con nuestras diferencias horarias y vidas desarticuladas. Cuando hay amistad verdadera, siempre hay voluntad para todo: para conversar, para almorzar, para jugar, para llorar, para reír, para solucionar, para perdonar, para escuchar, para disculparse, para seguir en el camino hasta el final.

Deseo terminar el año porque quiero que empiece uno nuevo pero con mis viejos amigos, que ahora sé, siempre estarán para mí en donde quiera que esté; quiero empezar un nuevo año y con mi familia y sus cosas que la hacen particularmente preciosa; quiero empezar un año nuevo y con él empezar mi nueva familia.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El adviento


Cuando se habla del adviento, estamos hablando del tiempo de espera de por Jesús: por su nacimiento cada año, por su segunda venida. No es mi pretención dar una charla católica aquí y ahora, pienso reflexionar, como siempre de mí y mi vida.

He hecho en este blog continuas referencias a Dios, no he negado mi tendencia católica, pero hay algo que me he dado cuenta ayer mientras hablaba con Kathy saliendo del gimnasio: Yo soy una creyente "al revés", cuando ando en mis peores, me alejo de Dios; cuando estoy feliz lo busco para agradecerle.

Antes, hace varios años, cuando mi vida se complicaba, le rogaba me diera una luz para salir de la desesperación en la que me encontraba; luego opté por dejar de ir a misa, de rezar y suspendía mis ritos, como si esperara que pase la marea por sí sola, dejé de hablarle y a veces sentía que dejaba de creer.

Cuando mi vida se compuso, volví a él, un poco forzado al inicio por las circunstancias que me rodearon y luego con mucho gusto; luego otra vez la confusión, mis dudas y miedos aparecieron y otras vez me alejé.

Ahora, a iniciativa de mi hermana hemos decidido prepraranos, realizar el adviento y estoy recordando mis ritos católicos, de alguna forma y queriendo he sido una practicante más allá de la misa, así que de alguna manera he sido la encomendada para llevar a cabo la ceremonia y ayer que la empezamos (algo tardía por cierto), me sentí muy bien, sentí que está conmigo, que a pesar de tooooooooodo no me ha abandonado, y eso me reconforta y acrecienta mi estado de paz y tranquilidad.