lunes, 29 de septiembre de 2008

¿De qué sirve amarnos ahora?

¿De qué sirve amarnos ahora?

Antes tenía sentido las esperas en el aeropuerto, la refri llena de las cosas que te gustan, faltar al trabajo, prepararte el desayuno, consentirte con algún rico antojo en el almuerzo o en la cena; que esperaras a la salida de mis trabajos, que me acopañes en mi quehacer diario; ir al cine, viajar, y las muchas fotos, las demasiadas fotos...

Antes tenía sentido cuando llamabas diariamente, amanecer pegada al fono, ver al amanecer hablando contigo de todo y de nada, reir, conocerte...

Antes tenía sentido chatear contigo, verte através de la cámara web, que me cantes al dormir y al despertarme con la última y la primera llamada del día.

Construimos sueños, ilusiones, un mundo donde seríamos felices...

¿De qué sirve amarnos ahora?

Cuando los sueños se han roto, las esperanzas se disiparon y ya no existe nuestro mundo, sino el tuyo y el mío por separado donde cada quien es como es...

¿De qué sirve tanto amor ahora?

Cuando debo guardar TODOS NUESTROS RECUERDOS en una caja, sino alcanzaban ni en mi departamento entero (que aunque no exista ya como mío, se llevó consigo nuestros sueños, tus saltos de niño, nuestras primeras noches de amor, tu voz diciendo mi nombre, la queja de los vecinos de nuestros muchos ruidos)...

¿A dónde meteré tantas fotos?, ¿a dónde debo irme para olvidarte?, ¿qué le diré a la hija que soñé contigo?, ¿qué le diré a las arrugas que no verás?, ¿qué le digo a mi media cama vacía', ¿solo que no estás?, ¿qué no estarás?, ¿qué hago?

¿De qué sirve tanto amor ahora? Si ya no estás, si ya no estarás.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Nada personal

Esta versión es mi favorita, no se aprecia como se debe.


Aquí la versión con Ana Torroja



Entre tu y yo no hay nada personal,
es sólo el corazón que desayuna, come y cena de tu amor
en el café de la mañana, la canción de la semana
que muchas veces me emociona y otras tantas me hace daño.

Entre tu y yo no hay nada personal,
y sin embargo duermo entre mis sábanas soñando con tu olor,
vives aquí en mis sentimientos, me ocupaste el pensamiento.
Quizas te añore más no hay nada personal.

Aunque inventes los detalles y te encuentre en cada calle
yo te juro que no hay nada personal.
Sacas a flote mis tragedias y de repente las remedias.
Me haces loco, me haces trizas, me haces mal.

Y así en los dos no hay nada personal
te llevo en cada gota de mi sangre y en el paso de mi andar.
No necesito arrinconarte ni antes de dormir besarte
y es que en nosotros ya no hay nada personal.

Sacas a flote mis tragedias y de repente las remedias.
Me haces loco, me haces trizas, me haces mal.

Y así en los dos ( y así en los dos)
no hay nada personal (no hay nada personal)
te llevo en cada gota de mi sangre y en el paso de mi andar.
No necesito arrinconarte ni antes de dormir besarte
y es que en nosotros ya no hay nada personal.

Incapacidad

Yo siempre confié en mi capacidad de renunciamiento, siempre pensé que en nombre del amor se podía desprender de sí y encaminarse a una nueva vida con todas las dificultades y problemas que ello involucra... la felicidad no está dicha, no está pactada con el destino, solo se quiere, se aspira, se desea profundamnete y se lucha con todo por tratar de alcanzarla... a este punto, creía, que por amor uno renuncia a todo.

Pero, ¿qué se hace ante la incapacidad de renunciamiento?, ¿qué se hace cuando se descubre que la vida no es como la imaginamos, cómo la esperábamos, como la soñamos?, ¿solo se escapa o se vuelve atrás?, ¿a qué se tiene derecho cuando se tiene 34?, ¿qué debemos tener ya a los 34 y se está casada?, ¿por qué viene la decepción, la tristeza, el abandono?, ¿por qué a esta edad se tiene más miedo de amar, de perder, de volver a empezar?, ¿por qué es mucho más difícil confiar en otro?, ¿por qué a partir de los 30 el temor a la soledad se vuelve pavoroso?, ¿por qué, a pesar de la experiencia y de la madurez, tomar decisiones se vuelve un calvario?, ¿por qué la vida se complica con el paso de los años?

No solo existe la incapacidad de renunciar, sino también la de confiar, la de creer, en el otro, en uno mismo... ¿dónde se puede empezar?

domingo, 21 de septiembre de 2008

Secuela de Sex and the city... ¿qué nos hace fijarnos en un Big cuando se tiene a Aidan al lado?

De verdad quisiera saberlo... Big es egocéntrico, ególatra, fino, educado, distante, aparentemente seguro, manipulador, dueño de su espacio, poco cariñoso, con una gran tendencia a la infidelidad, que quiere todo a su manera y en el momento que le plazca... Aidan es sensible, cariñoso, que ama por encima de cualquier error, perdona, vive pendiente del ser amado, llena de detalles a la persona que ama, comparte su espacio, fiel, especial y extraordinario por donde se vea. Big es apasionado; Aidan es pasión y ternura en una. Al primero nunca lo encuentras pero él siempre te encuentra a ti; al segundo siempre lo encuentras y te busca más que el primero e insiste hasta encontrarte.

¿Qué mierda tenemos las mujeres para seguir fijandonos en los equivocados, en los Big que hay en el mundo?

¿Por qué terminamos uniendo la palabra amor a la palabra dolor como si fuera una gemela de la otra?

¿Por qué tendemos a complicar nuestra existencia con seres complejos e imposibles, por una enfermedad congénita incomprensible?

Quisiera hallar la razón... porque los malos vienen sin el deseo de compromiso, de entrega; sin la capacidad de dar todo por el otro, e inmadurez; en cambio los buenos vienen con miedo, con decidia e inmadurez; a estas alturas del partido, uno ya no sabe quién es peor... solo se sabe que se desea lo mejor si quieres fundar un hogar, si quieres un buen esposo, un buen padre; y siempre será Aidan el mejor, el amor incondicional y que se entrega totalmente, que sea capaz de comprender y solo amar sin medida.

sábado, 20 de septiembre de 2008

Con las amigas se llora y se ríe...

Ayer el pretexto del cumpleaños de una buena amiga mía fue propicio para encontrarnos las "Tres mosqueteras"; Flor (la cumpleañera) y Maribel son dos madres modernas, Flor con dos (una recién nacida) y Mary con tres (el último de apenas un año), las tres luego de 5 meses ya que nos reuníamos, Flor nos estaba "choteando" y Mary estaba camino a casa cuando las llamé pero igual nos logramos reunir, se suponía que sería una, máxima dos horas y resultó que nos quedamos hasta casi las 2 de la mañana.

Recordamos nuestro viaje a Cuzco, y nos volvió a dar ganas de viajar, vimos fotos de la vida de Flor, sus buenos y malos ratos... cada quien haciendo un resumen de sus últimos días, meses... de cómo los años han hecho de nosotras lo que somos ahora... bueno, los años y las experiencias: cada una se vio así misma a través de las otras; y hemos madurado, aceptamos que hay cosas que no podemos manejar, yo supe que no quiero para mí; Mary, que sabe lo que tiene; y Flor, cuanto ha cambiado su vida y lo buena que es ahora.

Fue muy bacán haber llorado, haber reído; haber explorado en cada una de nosotras, hace tanto que no lo hacíamos.

Me he sentido muy mal últimamente y ayer entre pizza, vino y ron: me sentí mejor. Debo aceptar las cosas como vienen, aunque no seas justas, aunque no pueda cambiarlas, aunque las llore, aunque no las entienda, aunque me sienta impotente, aunque sienta que muero, me hizo sentir tan bien estar entre mis hermanas, las que la vida me dio; que ahora tengo fuerzas para seguir adelante.

lunes, 15 de septiembre de 2008

¿Qué será?

¿Cuántas cosas claras tengo en realidad?, ¿por qué se me hace difícil el tomar una decisión?, no es fácil decir adiós, no es fácil dejar los sueños a un lado, no es fácil abandonar la lucha, no es sencillo dejar de insistir, hemos cometido tantos, tantísimos errores, ¿estaremos en conteo regresivo?, ¿el amor está perdido?, ¿realmente se murió?

Hemos cometido tantos errores, empezando por hacer nuestro imposible aún más imposible, creernos que el uno renunciaría a todo por el otro, el suponer que uno es capaz de cambiar, el pensar que todo puede cambiar, cuántos errores; pero amarnos: ¿fue realmente un error?, ¿el amor nos duró lo suficiente?, ¿fue amor lo que sentimos o solo vivimos la ilusión de aferrarnos al otro porque ya nos sentíamos abandonados hasta por la soledad, porque aparecimos en la vida del otro en el momento como un haz de esperanza entre tanta maraña de amores frustrados, de malos amores, de intentos fallidos?, ¿qué fue lo que realmente pasó?, ¿qué nos está pasando ahora?

Una pregunta tras otra, una respuesta que no satisface ninguna de ellas, una vida para responderlas, algunas solo sueltas quedarán, ¿el amor duró lo que tenía que durar?, ¿ya el amor, no es para siempre o será que nosotros ya no somos para siempre?

Solo sé que a pesar de lo que siento o ya no siento; recuerdo que hubo un momento que fui feliz, muy feliz; recuerdo que me sentía segura, sentí que amé y que me amaron como jamás antes y quizá tal vez nunca nadie me volverá a amar.

Sólo sé que me gustaba jugar, que caminábamos mucho, que viajábamos, que todo eso hacía que quisiéramos más, que ambicionáramos un "para siempre" que lejos de llegar parece decirnos adiós.

Sólo sé que sonreía cuando llegabas, que lloraba mucho cuando te ibas y que nunca más quería repetir esa escena y sin querer se fueron repitiendo y siguieron repitiéndose. Sólo sé que no quiero que se repitan más, sólo quiero quedarme en un lugar y quisiera que desearas lo mismo, pero todo se complicó, todo se hizo más difícil, por las verdades a medias, por llenarnos de ilusiones, por creer ciegamente en el amor, por no pisar tierra, por crearnos una fantasía a nuestra edad.

Sólo sé que quiero sentirme segura y que eso se perdió, sólo sé que quería ser parte de tu vida pero sin renunciar a la mí, porque eso también forma parte del amor; sólo sé que quiero que crezcas y quiero crecer contigo como lo hacíamos por separado solo que ahora hacerlo juntos, sin que ninguno haga sombra al otros, apoyarnos en querer todo juntos y respetarnos uno al otro como debe ser.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Sobreviví

Sobreviví a esta semana, entre llantos, nerviosismo, poco sueño, poco apetito, mucho trabajo, reclamos, dudas, miedos, evasiones, problemas míos, problemas ajenos.

¿Cómo haber vivido con tantas emociones en tan pocos días?, ni yo sé... sólo siento un enorme cansancio y un gran deseo de dormir, como para recuperar fuerzas para volver a empezar a finjir, a trabajar, a levantar la cuchara, a bañarme, a enfrentar las miradas, las preguntas, los comentarios, la gente en contra, los horarios, los deseos insatisfechos, los sueños sin cumplir, la vida transcurrir.

La vida me ha llevado a mis 34 años a sentir un peso que no pensé sentir, a replantear la vida desde 0, sin tener claro un horizonte, habiendo perdido la lista de mis metas y prioridades.

Hallándome sola, como única opción de supervivencia; hallándome sola cuando ya solo me imaginaba acompañada; hallándome aquí, cuando pensaba estar allá; hallándome en mi cama sin su compañía, solo con mis pensamientos, mis dudas, mis preocupaciones.

¿Así debía ser? Así es la vida, así debe ser, porque sino qué aburrida sería, eso dicen algunos, eso quisiera poder entender yo.

martes, 9 de septiembre de 2008

Dos años

Dos años y aún no podemos con uno, ¿qué hacer?, ¿qué decir?, ¿cómo enfrentarlo?
Quisiera no hacer nada hoy, quisiera estar contigo, quisiera que el tiempo no hubiese transcurrido y que las cosas fueran distintas a como son.
Quisiera que la realidad no se estampe en mi cara de la forma en que lo hace cada mañana, quisiera pensar que es solo una etapa, nada más.
Quisiera pensar que será el último que pasaremos así, quisiera pensar que tenemos solución, que todo será como cuando éramos locos y enamorados.
Quisiera creer que el amor lo puede todo y que todo se puede tener en la vida.
Quisiera que el mundo no fuera tan grande, quisiera ser yo más grande que el mundo.
Quisera que no hubiese distancias, que tampoco el tiempo existiera, que se hubiera detenido justo ahí, donde éramos felices, donde no había errores que lamentar, donde había mucho que agradecer, donde todo era posible.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Te extraño

Te extraño cada noche, cada día no tanto, casi nunca estabas ahí; pero en la noche te extraño tanto. Extraño el olor de tu pelo, extraño tu cara de niño, extraño el sabor de tu boca, extraño el sabor de tu piel, extraño que dejaras a un lado tu computadora para sentarme en tus piernas o venir a hacerme cariñito en la cama.

Extraño que me despiertes con un beso, prepararte el desayuno, prepararte el almuerzo, hacer exactamente lo que te gusta y como te gusta. Extraño lavar tu ropa, que plaches la mía.

Extraño dormir contigo, cuánto extraño dormir contigo, tu olor, tu ronquido, todo tú.

Extraño tu forma de tocarme, que falta me hacen tus manos, en mi cara, en mi cuerpo, en mi pelo, qué falta me haces tú con tus manías y defectos.

No sé en qué parte del camino me desvié y creí ya no amarte, no sé por qué siquiera alguna vez lo pensé, por lo que haya sido no vale la pena, solo quisiera tenerte otra vez, solo quisiera estar contigo hoy, que no fueras al trabajo mañana, que te quedaras todo el día conmigo en la cama, que solo quieras eso conmigo mañana, y pasado mañana y cada fin de semana.

Cuánto quisiera poder quedarme en la cama contigo cada fin de semana, como alguna vez lo hicimos aquí, todo lo hicimos ahí: dormir, comer, amar, soñar, crear.

Extraño cada pedacito de ti y tú ni enterado estás de cuánto te extraño.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Razones para decir adiós

Hay muchas razones por las que decir adiós unas para preservar la salud mental, otras para deshacerse de algo o alguien, otras porque es hora de partir con alegría o con dolor; algunos son momentáneos, otros son para siempre, otros solo se dicen sin saber por qué.

Aquí las razones por las que alguna vez dije adiós:
1. Porque me iba al colegio.
2. Porque me iba a ver a mi abuelita a Huánuco.
3. Porque me enamoré y me di cuenta que ya no me quería. Otras veces no me daba
cuenta y me decían adiós.
4. Porque despedía a un ser querido, algunos volvían otros ya no.
5. Porque mi corazón se cansó.
6. Porque mis alumnos pasaron a ser exalumnos.
7. Porque una de mis mejores amigas se fue a USA.
8. Porque me fui a USA.
9. Porque me volví a ir.
10. Porque no sé decir adiós a mi vida.

Y ahora quisiera decir adiós pero ya no me sale, no salen de mí esas cinco letras porque no sé si sea mejor para mí, si sea mejor para él. Quisiera saber qué será de nosotros, quisiera no haber crecido, quisiera no haberlo amado tanto, no amarlo así. Quisiera ser más desarraigada, menos apegada a mí, más pegada a él así existiría una razón para no decir adiós.

martes, 2 de septiembre de 2008

Día oscuro 6: Ser mujer

¿Qué es ser mujer? Lo qué sé es que algo eminentemente distintivo del hombre es la regla, eso rojizo que nos viene mes a mes, eso que a veces odiamos o porque queríamos ir a la playa, porque queríamos ponernos algo blanco, estrenar un vestido, porque en verano se siente asqueroso, porque a veces se adelanta, a veces se demora... que si nos bañamos, que si no; que si tomamos cítricos, que si no; que algo helado, que mejor no... pero a la vez, con el pasar del tiempo, es lo único que nos indica, biológicamente, que podemos dar vida. Creo que a esto último lo podemos definir como ser mujer: Dar vida. Quedó linda la definición: Mujer es dar vida.

Estoy en esos días en que una es "muy mujer" y aunque llevo, con esta, tres entradas dedicadas a la regla... creo que el tema va cobrando valor en mi naturaleza de ser mujer, de querer ser madre y no poder, y de que quiera mirar los otros aspectos de mi vida, que aunque no llenen por completo el vacío, calmarían la ansiedad en mí.

Ser mujer tiene diferentes aristas, no sabría decir cuántas; pero sabemos que son muchas... hay en nosotras un instinto natural, una necesidad enorme, y una constante búsqueda... arriesgamos, perdemos, y se sigue buscando... las madres, ser valoradas en su profesión también; las profesionales, ser madres algún día; las solteras, encontrar un buen amor; las casadas, no solo quedarse en casa; no solo estar con el esposo, querer a la familia también. No somos islas, no nos componemos de solo un aspecto, nos llenan la vida de decisiones, la dificultad grande; el miedo se convierte en un acompañante, un mal o buen consejero; el enfrentar la realidad lo pone siempre al frente dándonos la cara; por naturaleza tenemos un gran orgullo de ser mujer y el querer ser diferentes a los hombres nos pone siempre en disyuntivas de las que optamos siempre por la CORRECTA o al menos la que ceemos lo es; aquella que nos haga ver como valientes, sacrificadas, abnegadas, buenas; aunque a la larga se aprenda a callar, a dejar las emociones de lado, a llorar en silencio y a empezar a sentir un goce en la soledad que antes, nunca, se valoró.

Demostrar al resto que amamos con sacrificio, con renunciamiento tal y como ellos quieren: suena aterrador para mí... porque nadie sería capaz de entender el sacrificio y renunciamiento desde otro ángulo: el mío... dejar de ser lo que otros esperan y juzgan bajo su propio criterio no corresponde al amor socialmente definido.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Fuera droga por dos semanas

A partir de hoy y por 15 días evitaré algo que es dañino para mi salud mental: torturarme; evitaré que las cosas me den vuelta en la cabeza, si lo logro será genial porque avanzaré y aumentaré la dosis: a un mes, dos, y así hasta que nada me haga daño.

Quiero enfriar mis emociones, quiero ser más cerebral, quiero que no me gane la angustia, quiero que triunfe la serenidad, quiero asimilar los cambios, empezar a caminar si es de estar acompañada o es de estar en soledad. No quiero desesperarme quiero poder razonar. Quiero sentirme tranquila, aunque no llegue a ser feliz, quiero saber que conmigo es posible estar, que nada de mí me decepcionará, y que aunque no llegue ver a mi barriga crecer, fue una decisión de la que no me arrepentiré.

Quiero poder despertarme y sentir las ganas de respirar el aire de cada día, y la motivación de vivirlo intensamente, llegar cansada a casa, querer dormir, lograr de algún modo ser feliz por las satisfacciones de cada cosa lograda.

Quiero pensar que existe otra opción en la que todo pueda ser posible, en la que no cueste empezar de nuevo, en la que todavia se pueda soñar en común sin renunciar a los sueños propios.

Quiero una vida sin sobre saltos, sin esperas angustiosas, sin sueños frustrados, sin miedos, sin riesgos estúpidos, sin que me rompan el corazón, sin que rompa el corazón. Quiero hallar mi camino, quiero encontrar la paz, quiero saber cual es mi destino.