martes, 5 de marzo de 2013

Si una vez engaña, engaña dos, tres, cuatro... siempre

Hace poco una conocida me contó que su esposo, en un acto de sinceridad, pasadas las fiestas navideñas y antes de que reventara "el chupo" (antes de que la mujer con la que la engañó diera a luz), le confesó su adulterio. Ella no sabía qué hacer y me pidió consejo.

Yo no me considero quien para darle consejos a nadie, solo le di mi opinión. Sé que habrá personas que al leer dirán que parezco machista, tonta, cómoda... ME VALE.

Lo que hice para darle mi opinión fue analizar la situación junto con ella, plasmar lo que pienso y lo que sé por "ciencia y experiencia":
1. Hay que autoanalizarse, sí, una como pareja, no como la persona engañada. Yo creo que una infidelidad, fijarse en otra persona o sacar la vuelta se debe a que algo no está bien en la pareja, es decir que fallan los dos. Siempre hay señales de aviso, quien diga que no: MIENTE... MIENTE... MIENTE. Yo creo que una en un real acto de sinceridad "pone las cartas sobre la mesa", dice que siente que está fallando tanto si se siente alejada o se está alejando.
2. Vimos su situación: tiene dos niños y son pequeños aún; y esto también pesa, no porque deba "aguantar" nada solo por los niños, solo por "aparentar" ser una familia. No se trata de eso, pero sí, cuando se quiere para sí una familia, cuando de verdad se valora ello, cuando es importante y se cree firmemente que vale la pena.
3. Le sugerí que encare la situación y exija una explicación: "si hago mi "chamba" (te mimo, te consiento, te amo, te cuido... etc, etc, etc), ¿qué pasó?"

He aquí algunas respuestas posibles del "sacavueltero":
- La clásica: "Tú me has descuidado como tu pareja, eres más madre que mujer"... y demás huevadas no dichas en su momento, antes de "sacar los pies del plato"... una reverenda cojudez y cobardía: Echar la culpa al otro sin asumir ninguna responsabilidad, ni siquiera el no haber dicho algo para salvar la situación a tiempo sin llegar tan lejos.
- "No sé qué me pasó, ella me sedujo, estuve tomado, no quise hacerlo pero pasó"... y demás huevadas. Más cobarde e irreponsable. 
- Y el premio a la más estúpida de todas las respuestas: "Solo quise jugar, experimentar"... ¿aaaaaaaaaaaah?... ¿eres niño?... ¿eres idiota?

Observé todas las aristas e hice que ella se observara, luego me dio la respuesta que él le dio... ¿adivinen cuál fue?: La tercera... me parece un idiota, pero quien es una para juzgar al idiota con quien se mete la otra... así que shuuu...

Al final le dije, solo tú tienes la respuesta, ella me decía que lo quiere, que son años de estar juntos, que nada le hizo pensar que eso pasaría... en fin... yo le dije:  "si quieres perdonarlo estás en tu derecho, es asunto muy tuyo... solo te recomiendo que al menos le hagas sentir la falta, hazlo sufrir un poquito, que te conquiste otra vez, no se la hagas tan fácil... la primera que te engañan es su culpa, la segunda es tu culpa... así que..."

Según parece ella lo perdonó (y apenas ha pasado un mes desde la confesión), lo malo de esta infidelidad en particular, no es solo la "sacada de vuelta", "el revolcón" o "la noche de copas, la noche loca", lo malo es que hay un bebé en camino, un bebé que le recordará la infidelidad siempre, un bebé que es la prueba de que no hubo "un solo revolcón" (porque el que me diga que a la primera o única vez se embaraza, que me dé su receta secreta), sino de varios... para colmo la "manzana de la discordia" vive al ladito de su casa. Es decir, el "pata en cuestión" es tan, pero tan idiota que hace sus "pendexadas" ahí donde come ha "caga..."... mejor dicho... y ella, realmente tiene que haber estado en otra para no ver lo que ocurría en sus narices... en fin...

Lo que he vertido aquí es mi opinión, no consejo alguno, cada quien es libre de perdonar o no una infidelidad. Yo perdoné "algunas" al chico que fue mi enamorado cuando iba a la universidad, hasta le deduje una, digo deduje porque jamás lo pesqué infraganti, era una chica de la base siguiente con cara de boba pero solo la cara porque el papel lo hice yo... y sí pues, ahí comprobé que "la primera infidelidad es culpa del otro, la segunda culpa de una..." caballero nomás... claro que cuando terminamos fui yo la mala del cuento, por buscarme algo "mejorcito"... pues tenía derecho, ¿no?

lunes, 4 de marzo de 2013

El compromiso con el miedo

¿Compromiso con el miedo?

Pues sí, estuve analizando algunos casos.

1. Tengo un amigo que estaba por casarse con una chica: profesional, trabajadora, de su edad, buena persona. Lo único que los diferencia es la religión: él, católico; ella,de familia evangélica. Sí, su familia. Ella al parecer, no practica la religión de su familia al 100%, si existen los católicos a medias o los llamados no practicantes, al parecer existen también los evangélicos no practicantes (nunca lo creí posible, pero al parecer este es el caso). El meollo del asunto es que mi amigo en cuestión es creyente católico, con alto conocimiento del asunto. Yo creo que cuando uno se va a casar es un asunto de dos, es decir, si te casas por civil y religioso o solo por civil, es algo que decide la pareja. Al parecer aún existe la presión familiar, al menos omnipresente como para que ella le proponga casarse por su religión a él, el muchachón en cuestión no se hizo problemas mientras no traten de "convertirlo", pues sí. Bueno, las cosas no han salido como él esperaba, la presión se abrió campo en pleno siglo XXI y como no ha accedido a "el cambio", el compromiso se detuvo. Ella no admite solo civil, por su familia debe casarse por religioso. Por su familia... Me suena raro eso de la familia en estos tiempos... Uno decide solo con la pareja, pero en fin... cosa de cada quien.

2. Tengo otro amigo, recuerdo que pidió la mano en el 2007, y me dijo, "el año que viene pido la mano formalmente a los padres y me caso en el 2010..." y alucinen vamos comenzando el 2013 y no ha habido casorio... yo que ella, lo boto... yo que ambos rompo todo el compromiso. No creo en los compromisos largos ni demasiado cortos, como en el caso 1... sí considero que existen plazos para... cada etapa... Y creo que a este amigo ya el plazo razonable se está loqueando. Y él sigue en planes de casarse pero ya por un asunto de "compromiso con la familia", con los amigos, con el tiempo que llevan juntos... pero dudo que por amor.

Sí, pues en estos tiempos existe gente que se compromete más con sus miedos que con sus convicciones.

En el caso 1: Yo lo consideraría más, siendo mi amigo, si ella fuera fiel a sus creencias, si es que ella es la que quiere casarse de tal o cual forma porque ella quiere, no porque la familia lo imponga.

En el caso 2: De ser mi amigo, intento reciclar el amor porque eso de llegar al altar sin convicción amorosa, carece de valor real.

Al parecer el compromiso con el miedo puede llevarte también a casarte con el miedo y no vivir el placentero valor del amor de pareja.

El miedo debe erradicarse dentro del compromiso y de una relación en pro de una convivencia armoniosa, amorosa, pero sobre todo real. El miedo no puede ser la razón ni convertirse en el centro del por qué realizamos tal o cual cosa, menos un matrimonio o formar una familia. Sí sé que se dice fácil, sí sé que dar el primer paso es difícil pero hay que convertirlo en un matra que repetir, irse convenciendo y hacerlo efectivo.

Una persona muy cercana a mí, se ha negado por años a casarse con toda la parafernalia con la que me casé yo, primero porque le daba miedo pensar que su pareja no quisiera casarse, y luego (y esto se volvió real) porque está priorizando su depa y comprar sus cosillas de casada y sus estudios... chévere... la familia ha empezado a joder con eso de las celebraciones, pero ella ya cuadró a la gente y ha advertido que solo les avisará cuando se consuma el acto para que compartan su felicidad que solo han planeado invitar a la familia nuclear, a nadie más... muecas más, muecas menos pero... yo le digo: Igual critican, que si no invitaste a la tía fulana o al tío mengano (a quienes nunca ves, ni te visitan, ni los tienes en facebook)... que si faltó esto, aquello... pues sí, coincido... Además sé perfectamente... que no se casa con toda la parafernalia, no solo por invertir en sus cosillas de casados, sino porque si lo hiciera, sería con la parafernalia a la N... así que mejor...ahí que quede.

Suerte a los que reconocen sus miedos a tiempos y los enfrentan para abrir paso a su felicidad plena.