lunes, 2 de diciembre de 2013

La odisea de sacar mi "driver license", secuela en USA.

Es un hecho que me pone nerviosa estar detrás del volante, me reafirmo en decir que uno debe aprender a manejar desde chibol@, yo aprendí mayorcita y cuesta... como cuesta aprender un idioma o mejorarlo... o a nadar, cosa que aprendí mayorcita también.

En fin, aquí la cosa fue horrible. Está visto que lo mío es pasar el escrito a la primera, así lo hice. La vez anterior, que fue hace dos años, lo pasé a la primera, pero solo hice dos intentos del examen de manejo y ya para mi tercero tuve que viajar a Perú... no quise volver a intentar pues la idea de comprar otro carro era muuuuuuuuuuuuuuuuy lejana, aunque necesaria... pues al malograrse la camioneta surgió la necesidad de un carro nuevo, esto ayudó.

Comenzando mi ciclo del college, mis sobrinas me llevaron a dar el examen escrito al DMV y lo pasé, mientras podía manejar con alguien que tuviera licencia sin problemas; pero sola, ni fregando. Ya casi al terminar mi ciclo, mi esposo compró el auto que necesitamos y fue con ese que me aventuré a dar el examen de manejo, mismo que pasé sin esperarlo. Una cosa es darlo en un circuito cerrado y con observadores; otra es darlo en la calle con un observador al lado y que encima te dé las indicaciones en inglés... decidí relajarme y pensar que tenía dos chances más y que apenas estaba entrenándome con el auto nuevo... pasarlo ha sido casi como sacar una maestría, ahora podré desenvolverme sola en LA, esto sí es asombroso. Ya arreglamos la camioneta, hoy planeo limpiarla y mañana estoy decidida a volver al gym luego de dos semanas de preocupaciones intensas. Espero sobrevivir en las calles americanas, nunca pensé que lo lograría, me da gusto ver que avanzo en este país.