sábado, 21 de marzo de 2009

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde...

Frase célebre que solo se valora en su total dimensión cuando se vive sonido a sonido, palabra a palabra. Decirlas, interpretarlas, no es un reto; decirlar y entenderlas forma parte de un proceso de reflexión, hasta de una nota en el colegio; pero cuando las vives quisieras no tener que decirlas... porque cuando las dices duele dos veces la herida sufrida, dos veces el corazón golpeado, dos veces el orgullo, dos veces el sentise estúpida, dos veces el saberse sola...

Cuando llega esa frase a la vida de una, cada palabra retumba en la cabeza y por cada letra muchas lágrimas brotan de los ojos, con la desesperación de querer volver, de querer borrar el error cometido, la falta hecha, el daño causado... con desesperación apenas podemos respirar, con angustia se quiere liberar de toda la mierda causada, sin sentido, sin razón y con una excesiva dosis de estupidez.

Nada se puede hacer, nada se puede recuperar; solo queda una y sus pedazos regados por todas partes, solo quedan trozos de ti regados por todas partes que aunque vuelva a juntarlos y los pegue uno a uno, jamás quedará igual.

Se perdió una parte de mí y es irrecuperable, debo acostumbrarme a andar sin ella, debo hacerlo para no lamentar más nada, para seguir viva en medio de tanto dolor.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Aterricé

Aterrizar es llegar a un lugar, a un punto, a casa, a tu hogar, a ti, a tu alma, a tus deseos, a descubrirte.

Hace un tiempo decía que la esperanza no aterrizaba en mí y me sentía muy triste porque mis pensamientos, sentimientos y emociones las encontraba revueltas en mí, sin encontrar un asidero de paz; sin embargo, el tiempo, el "rebobinar" los hechos en mi mente y analizarlos, me han hecho caer en la cuenta de que "he perdido mi tiempo".

Sí, he perdido mi tiempo; pero esta conclusión lejos de hacerme sentir triste o incómoda, paradíjicamente me hace sentir bien, en el sentido estricto de que aunque llegué al punto al que mi razón siempre estuvo apuntando, ahora lo hago con convicción.

Al decir que perdí el tiempo, me refiero a que se me fue un año en una inútil situación, que a pesar de haber tenido muchas revisiones cerebrales, estas se vieron boqueadas por cuestiones emocionales totalmente inválidas. En realidad, ahora que lo pienso bien, sí me molesta el que ese bloqueo se haya sucitado; sin embargo, en su momento, fue inevitable, estaba fuera de control, las emociones hicieron de mí un violento mar de contradicciones y dudas.

El tiempo se fue y me entristece la pérdida cuantiosa, los daños causados, los "heridos y muertos" que dejó; pero al mismo, surge una esperanza más clara, sin ataduras, con verdad a la luz de la meditación de cada detalle y de sopesar las cosas y las personas que valen la pena y que deseo conservar en mi vida; creer firmemente en aquellos que me quieren de verdad y no me dañan ni con sus actos ni con sus palabras.

Quiero reconstruir mi vida a partir de mí y de lo que realmente quiero alcanzar, el tener más claro mi horizonte me hace sentir más tranquila, al menos por ahora. Solo pido que nada lo perturbe, nada.

viernes, 6 de marzo de 2009

Hoy pensaba en mi vida...

... y me decía a mí misma si todo lo que estoy haciendo ahora vale la pena... no lo sé. He pasado a perder la certeza de mis acciones, y las decisiones y no el tiempo resuelven situaciones.

Lo que me queda es planificar, aunque suene cuadriculado o rígido, pero planificar el tiempo de no planificar; pensar en no pensar; y solo hacer y hacer... sin dejar de seguir haciéndolo.

Debemos actuar guiados por la razón y el corazón, ser sensatos y apasionados... convencernos de que la vida sigue: que hay situaciones que pueden mejorar, personas que debemos "extirpar" de nuestras vidas, y quedarnos con aquellas que valen la pena y enriquecen nuestras vidas... hay que buscar arreglar, reparar, mejorar por nosotros mismos.

Veamos cómo me va en el proceso.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Post 100

Llevo 100 entradas (con esta), mañana entro a un nuevo ambiente laboral y llevo en mi mismo trabajo ya tantos años, que aunque quisiera no saber a veces tengo claro cuantos van...

Estos días he estado, sin motivación alguna, trabajando, haciendo vida social, gimnasio, dieta, pie hinchado, algo de risas y mucho llanto... hallé el centro del dolor y me regodeé en él como una necesidad imperante y dominante, lo dejé entrar en mí y dolerme tanto que agoté mis lágrimas.

No estoy con el ánimo de antes, no estoy con el ánimo de siempre, sé que debo mejorar porque doy cara día a día al día a día, sé que dedo avanzar, que tal vez no debo ver atrás pero lo más lindo de mi ayer es lo único que quiero en mi hoy porque solo así tendré un mañana...

Mañana será un día muy, muy, muy largo... ¿me alcanzará el tiempo para ir a gimnasio?



PD Esta es nuestra canción.