viernes, 24 de junio de 2011

Ya no vuelvo más a casa

Jajajajajaja... me niego a escribir algo resentido, sin embargo cada vez que regreso a casa de mis padres y me quedo más de lo debido me convenzo que no debe repetirse; y en la medida de mis posibilidades económicas, emocionales y fortaleza (para evitar ser chantajeada emocionalmente por mis progenitores); buscaré hospicio, mejor dicho eligiré el más conveniente porque me han resultado cuatro potenciales lugares para disfrutar (verdaderamente) de mi estadía. Lo siento por mis papis, se van a ofender, pero saben bien que no es por ellos. Es por mí.

Cuando una sale de casa de sus padres, para vivir sola o con alguien, ya no debe volver, así de sencillo. Así sea porque vives en otro país. ¿Por qué? Porque en nuestra ausencia, se acostumbran a formas y estilos de vida sin ti, que queriendo o no, se ven afectados por nuestra sola presencia, con o sin intención. Es difícil de aceptar, sobre todo para los papis tan amorosos que tengo, esta decisión; pero será por mientras, mientras encontramos con mi amochote un lugarcito para los dos.

Es una decisión controversial pero madura; yo estoy casada y aunque vivo en otro lugar, aquí soy visita y puedo estar donde quiera, donde me sienta cómoda y se respire un aire de paz y tranquilidad. Así que... ya veremos cuando vuelva qué pasa.

domingo, 12 de junio de 2011

¿Negación del racismo y clasismo existente en la sociedad limeña?

Actualmente hay una escandaloso y "sorpresivo" aullido con respecto de los comentarios vertidos en las redes sociales después de la elección del nuevo presidente. Este hipócritamente sorpresivo aullido proviene de gente que siempre ha negado lo que para mí ha sido siempre OBVIO: La existencia del racismo, clasismo y discriminación de la sociedad limeña.

La gente dice: "No le encuentro sentido a series como "Al fondo hay sitio"; eso ya no hay". Claro, y cholean, negrean y "pasteurizan" (llamando así a los cholos menos cholos, a su patético criterio) a todo el mundo. Algo que nunca he admitido es negarme hipócritamente la existencia de ello, a pesar de que tenía un amigo que disque "Estás equivocada, Dally, ya no hay eso en Lima". Decía esto porque argumentaba que "el rey de la papa" tenía a su hijo en una de las mejores universidades de Lima, y yo le decía, será un gran profesional si lo sabe aprovechar; pero será "el hijo del rey de la papa" como tú mismo lo acabas de mencionar. No pues... eso es clasismo y es obvio desde el nickname impuesto... joder...

He estado eliminando a alumnos, exalumnos y hasta parientes del facebook porque se han expresado de manera baja y hostil hacia a los menos favorecidos del país; gente que los han tildado de egoístas por no pensar en que un cambio de modelo de económico traerá consecuencias nefastas. Yo pienso: "¿Se habrán puesto a pensar que los egoístas son ellos por solo ver sus propios intereses (el dichoso modelo económico que les permitirá seguir manteniendo su "estilo de vida")?". Supongo que no, porque consideran egoístas a los otros, a los que piensan diferente y que tienen, por qué no, derecho de ver sus propios intereses también, que son menos mezquinos, pues se preocupan por lo básico: Tener qué comer.

Por otro lado, he notado el tema de los rojos - izquierdistas - "terrucos". Debo señalar que me considero de centro pero que mi visión social no está cegada y no creo que el tener una visión más amplia que mi propia vida me haga ser izquierdista o roja y menos terrorista; lo que sí, algo más humana y consciente que la gente que me rodea.

A mis 36 años (aún) quiero ser más sincera conmigo misma y no ser la tolerante tonta que solo escucha y calla o lee y calla. Quiero expresar mi opinión divergente ante temas tan delicados como estos porque la tolerancia es una vía de doble sentido que implica escuchar y ser escuchados aunque discrepemos. Me niego a ser tolerante en el sentido de que deba escuchar y soportar comentarios racistas, clasistas, machistas y discriminadores. No creo que soportar ello sin refutar argumentativamente sea ser tolerante. Creo que debo decir lo que pienso y defenderlo, no por convencer al otro sino simplemente porque también tengo algo que decir.


martes, 7 de junio de 2011

Renuncié

Cosa curiosa, pensé sentirme liberada y hasta feliz de hacerlo cuando iba camino a dejar mis papeles (que con mucho esfuerzo nocturno y matutino pude agrupar, sellar, redactar, pegar, firmar, etc.); sin embargo, no fue así. Ya no quise ni siquiera volver al cole a informar por escrito y decidí hacerlo por teléfono. Llegué a casa y mi papito, profesor también, me preguntó: "¿Y?, ¿cómo te fue?"; yo: "Me siento rara, diría que hasta triste, sí, eso, me siento triste..." Mi padre: "Claro, te ha costado. Además, es tu vocación"... Yo: "Lo extrañaré. Lo extrañaré mucho." ¡Horror! Me siento triste.

Esto de renunciar es una idea que venía encubándose, formándose y creciendo a partir de octubre del 2009 y que estuve decidida a ejecutar en febrero de 2011; sin embargo, la salud y otras cuestiones hicieron que postergue su concreción hasta hoy... hoy, 7 de junio de 2011, fecha en que me he dado cuenta que irremediablemente soy maestra, que me apasiona enseñar, que formar seres responsables y emprendedores es una lucha que tomo en serio y por la que soy capaz de dedicarle mi vida; fecha en que también me he dado cuenta que no puedo tenerlo todo, no ahora por lo menos, pues es por eso que renuncié porque por ahora otras situaciones de índole personal y familiar me ocupan al 100% y ello me impide, de momento, llevar una vida laboral en paralelo; al menos, el de ser maestra.

Afortunadamente, me queda mi otra chamba, la cual no se contrapone ni se ve obstruida por horarios, alumnos, padres, exámenes y demás... esta otra no requiere de horarios, solo de fecha límite e implica leer (actividad que no me cansa y fascina)... Como se puede notar, trabajo y vocación han encontrado su punto de quiebre; tengo trabajo pero, de momento, no ejerceré la docencia. Dejaré de lado lo que ha sido por muchos años, no solo mi primera fuente de ingresos (nada despreciable, aunque desgastante emocional, física e intelectualmente hablando), sino lo que me ha definido como ser humano hasta hoy.

Camino a casa recordaba cómo el colegio fue abriéndome los ojos al mundo, como el colegio es un pequeño Perú: todo lo bueno, todo lo malo se junta. Lo pésimo: los malos docentes (acosadores, timadores, los que cobran, engañan, etc.), los malos padres (alcahuetes, nada formadores, workaholic, los que creen que lo material es lo único importante, etc.); lo mejor: los alumnos (sus ocurrencias, bromas, penas, problemas, sus malcriadeces - solo buscando llamar la atención-, su mundo complejo...).

Soy maestra, no solo la profesora, no solo la "miss", la "teacher", la "profe", la "señorita" (aunque esté por cumplir 5 años de casada); soy maestra porque no doy solo clases de una asignatura sino porque formo personas y me esfuerzo en lograr esa meta con todo lo que sé, con todo lo que soy. Tal vez, lo haga mal, es lo más seguro; pero le pongo ganas, me entrego a ello y estoy convencida de cuál es mi misión... y nadie podrá decirme lo contrario o negar que es así.

Soy maestra, seré una maestra sin ejercicio en el arte de enseñar por el momento, por un momento; pero regresaré a ello en un tiempo más. Por ahora, me esperaré y prepararé para cuando sea el regreso; porque enseñar es mi vocación y ser maestra, mi vida.

¡Hasta luego, queridos alumnos!