martes, 19 de febrero de 2013

¿Existe el miedo al compromiso?

Una amable lectora me comentó (está cpopy-paste):
"Creo que la mayoría de las mujeres siempre ha querido casarse, pero nuestra ilusión se ve amenguada por el miedo de los hombres, y si, ellos temen al compromiso mucho más que nosotras, quizás por un tabú que se ha creado de convertirse en unos "mandoneados" o porque realmente ellos son más inmaduros y piensan que casarse es sinónimo de perder su libertad.

Yo ahora mismo, tengo 25 años y me casaría feliz, por cierto nunca se lo he mencionado, porque me imagino que entrará en pavor. Pero mi novio o exnovio (aún no esta muy aclarado el tema por estos días) dice tener miedo, que quiere ser feliz, que quiere hacer otras cosas, y cuando le pregunté ¿qué cosas quería hacer', si conocer y salir con otras mujeres era su objetivo, me comentó que no lo era.
Creo que un matrimonio o una relación, de lo único que te puede privar es de estar relacionándote amorosamente con más personas... ¿se pierde la libertad por tener un compromiso con la persona que amas?"

Aquí va mi respuesta:
No creo que se "pierda" la libertad por tener un compromiso con la persona que amas. Para comenzar uno siempre es libre, es más, recuerdo que es una de las cosas por las que me casé con el hombre con el que me casé: Nunca he sido más yo que con él. Me siento libre de decir lisuras, dejar desarreglada la cama cuando NO ME DA LA GANA de tenderla, de pedirle que desayune fuera porque me siento muy cansada para hacerlo o muy enferma... de contarle todo: lo malo, lo bueno, lo feo..., sí, es raro... pero debe ser porque solo soy su esposa, su compañera, su amiga... todavía no soy la madre de sus hijos... de repente ahí se ponga jodido con lo de no decir lisuras o ser más ordenada o lo del desayuno... maybe... es posible que cambie eso más adelante pero hasta yo cambiaría, pues con un hijo hay que esforzarse... pero este es otro tema...

Por otro lado, cuando uno ama, de verdad sin truco publicitario, se compromete con la otra persona a establecer una relación... lo cierto es que ambos deben sentir ello. He conocido parejas, y creo que suele ser un común denominador,  en las que primero la mujer se siente comprometida y deja el coqueteo o el salir en grupo pues ya quiere establecerse, y luego es el hombre quien hace lo propio... no suele darse a la vez y debo aclarar que no siempre es la mujer quien da el paso hacia "el compromiso"... sí, señora, aunque Ud. no lo crea existen hombres que se comprometen primero y dejan sus "usos y costumbres de soltero" sin mucho rodeo ni vainas porque se sienten enamorados y quieren establecerse...

El miedo al compromiso ya se está extendiendo a las féminas y no cerremos los ojos a este fenómeno, conozco muchas mujeres solteras por convicción: No quieren compartir nada con nadie, es mucho "rollo" dicen eso de adaptarse... además para qué, por cuánto tiempo hacer el esfuerzo, mejor así...

Nadie pierde la libertad jamás por amar a otro, solo se renuncian a hábitos, costumbres, usos, prácticas que son propias de la soltería sin compromiso... cuando uno ama a otro ser, se entrega a él, le da su tiempo, su cariño, sin reparar en qué pierde o gana: lo hace por puro placer y punto. No debe resultar tan complicado ni sufrido este proceso, al menos que no se ame... pero sí es cierto que toma su tiempo sobre todo cuando se es mayor porque piensa más, mucho más, cada cosa que va a cambiar en su vida, pero es solo pensar... si se ama, se sigue amando.

jueves, 14 de febrero de 2013

"4 El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. 5 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. 6 El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. 7 Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."

Hoy 14 de febrero estoy especialmente cariñosa, hoy solo tengo recuerdos bellos de nuestra larga relación, la más larga y duradera, la más larga, duradera y verdadera que haya tenido, tengo y tendré en mi vida.

Hoy solo quiero agradecerte que estés en mi vida, que me hayas soportado en mi proceso de migración, de soltera a casada, de hija a esposa. Sé que no ha sido fácil porque desde que reapareciste en mi vida para ser el amor de mi vida (debo admitir que no me la creí) fui tímida y algo desconfiada, creo que bastante: Un amor a la distancia que resultara ser sólido, real, verdadero es difícil de creer. La gente mala, que nunca falta, decía que amor de lejos... (te lo dejo)... y yo solo esperaba cuidando mi corazón... y tú seguiste "al pie del cañón"... y que todavía, en ese entonces, nos faltaba vivir tanto; y siguió existiendo gente mala y entrometida.

Cuando nos casamos, tampoco lo podía creer; fue también algo difícil para mí. Sí que no he sido fácil ni como enamorada, ni como novia, ni como esposa... lo siento, perdóname y sígueme queriendo como hasta ahora, "al infinito y más allá".

Hay veces, y son muchas, que siento no me merezco todo el amor que me das y que en este último año y meses me has demostrado con mayor intensidad, muchíiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima paciencia y esa enorme capacidad de perdonar cada error que cometo, muchas gracias por todo ello, también gracias por hacerme reír cada día antes de dormir, por abrazarme cada noche, por abrigarme con la frazada al volver del baño en mitad de la noche, por soportarme...

Ay, mi amor, solo Dios sabe todo lo que nos hemos perdonado: errores pequeños tuyos, errores grandotes míos; gracias por haberlo hecho. Gracias por todo lo que me das cada día, gracias por quererme "con todo y hueso", gracias por cada beso al despertar, por los detalles que me das cada día, por los proyectos que hacemos juntos en casa, por comprar mis toallas higiénicas y mis pastillas cuando el cólico no me deja vivir, por los paseos, por ver videos en you tube, por el vino, por el cine, por la risa, por el llanto... pero sobre todo gracias por el perdón, por la confianza restaurada, por la capacidad de olvido y por el amor demostrado con todo ello.

Gracias a Dios por haber permitido que nos encontremos y reencontremos en este camino que vamos construyendo y reconstruyendo; gracias a Él por el perdón, por el olvido, por el amor y por la certeza de que vale la pena seguir unidos.

Te adoro mi vida.

Siempre tuya.

Dally

martes, 12 de febrero de 2013

"...aunque recomiendo casarse temprano. La edad te hace más maniático, menos adaptable y te quita la ignorancia, condición fundamental para enamorarse de verdad." Pedro Suarez Vértiz

"...aunque recomiendo casarse temprano. La edad te hace más maniático, menos adaptable y te quita la ignorancia, condición fundamental para enamorarse de verdad." Pedro Suarez Vértiz 

Ayer leí uno de los post de mi querido rockero nacional Pedrito Suarez Vértiz y me quedé pensando en eso de casarse temprano, lo más ingenioso del asunto fueron las razones que daba, nada de procrear y tener tiempo de disfrutar a la pareja ni pelotudeces de la gente de señalar esto antes de que vengan los hijos, pues cabe la posibilidades de que no los tengas o no los quieras. Volviendo al punto, señaló que "la edad te hace maniático, menos adaptable y te quita ignorancia, condicional fundamental para enamorarse de verdad"... meca... meca... porque me dejó pensando.

Yo, como varias de mi grupo de amigas y vaaaaaaaaaarias primas, me casé luego de los 30, para ser más exacta a los 32 añitos y sí doy fe de que soy maniática, tengo mis manías que a veces parecen paranoias y ya se las estoy contagiando a mi esposo: ¿apagué la cocina?, ¿cerré el garaje?, ¿cerraste la puerta de la casa?... ya me dieron mi cuadrada y ahora dejo de hacer las cosas en automático y reviso conscientemente cada cosa antes de salir solo para no joderlo más; doy fe, también, de que he sido poco adaptable, nos costó juntarnos, lo hicimos luego de 3 años de matrimonio, nos pareció normal el primer año que por la visa y luego que la mala economía americana y por último yo no podía: yo duermo abrigadíiiiiiiiiiiiiiiiiisima y él no, yo me tapo en verano (no tolero el aire acondicionado que se prende en automático) y él si puede, calato... ¡horror! jajajajajajajaja... me estoy burlando del sonrojo que esta confesión causó en mí... jijijijiji... pero es joda; por último, doy fe de que la edad te quita ignorancia pues la forma de enamorarse mayor ya es lo que mi esposo llama "un amor inteligente" que te emparejas sí con alguien que quieres, por el que sientes pasión, que te hace reír, que te sorprende... pero de quien también tienes certezas: de que no te va a fallar, que será incondicional, que estará para ti y contigo como te lo prometió desde el inicio... no creo que ignorancia sea condición fundamental para enamorarse, pero si es verdad que cuando lo haces bajo esa condición es mucho más emocional y sentimental (muy redundante, pero válido), no te fijas en cosas como qué será de ustedes mañana, si podrán con la economía familiar, no cuestionas el futuro como sí lo haces en la adultez.

Tengo un par de amigos y amigas que no se casan aún y tienen noviazgos muuuuuuuy largos, tres de ellos juveniles, pero no se atreven a dar el paso de casarse o vivir juntos: prefieren estar cada quien en su depa, cada quien pagando sus cuentas, si quieren duermen en el depa de uno o del otro; me han admitido que no se imaginan viviendo al lado de su pareja, que les parece difícil y hasta que probablemente ahí terminaría relación... es aquí, en estas confesiones, que noto eso de que "la edad te hace más maniático, menos adaptable y te quita la ignorancia, condición fundamental para enamorarse de verdad"... aquí veo muuuuuuuuuuuucho pretexto, nada de entrega (condición fundamental para el amor).

Yo creo que uno se enamora y, dependiendo de su suerte, puede ser que esto ocurra varias veces y cada una de ella es diferente, no solo porque se trata de una persona diferente, sino también porque las circunstancias que rodea ese enamoramiento son diferentes cada vez. Somos fruto de nuestras decisiones y vivencias, el amor es el amor, y el verdadero es el que está contigo, el que se queda contigo a pesar de todo (el tiempo, las circunstancias, la vida misma), el amor  es el que despierta y duerme a tu lado, te  soporta cada día, te hace reír y te desespera hasta empujarte, sin motivo ni razón, a apachurrarlo y llenarlo de besos en algún momento del día cada día.

lunes, 4 de febrero de 2013

El corazón también se cansa de creer, de perdonar y de esperar.

Conversaba con una amiga la semana pasada y lo que le está pasando a ella, me pasó alguna vez y en el 2011 registré 3 ultimátum a novios o enamorados desidiosos.

Me pareció curioso hablar de eso en estos tiempos en que se supone que las mujeres son más decididas y se cree más resueltas a abandonar lo que les harta, pero sin duda que cuando se ama taaaaaaaanto "se quema hasta el último cartucho"... siempre todo será válido en nombre del amor.

Mi historia acabó luego de casi 4 años con previa advertencia de que si las cosas no cambiaban, todo acabaría. No cambió: Acabó. Yo lo acabé... ya narré mucho cuento de haber sido choteada... jajajajaja...

La enamorada número uno es una joven veinteañera, profesional, bella, un ser humano maravilloso; pero tuvo que darle un empujoncito a su novio quien no se decidía por sufrir un trauma postdivorcio... y bueno pues se decidió y ya anda de novia con proyección a matri para este 2013.

La enamorada número dos es una joven treitañera, profesional, preciosa, un ser humano increíble; pero cuyo novio de toda la vida de un momento a otro y por discusiones en "masa" que estaban teniendo decidió terminar con la relación. Ella, en un acto de amor maravilloso, fue a verlo y le pidió reconsiderar... palabra clave: reconsiderar... No le fue a rogar. Le dijo, me imagino yo, algo así: "Te doy la oportunidad de reconsiderar tu decisión respecto a lo nuestro. Peleas tienen todas las parejas, pero lo realmente importante siempre pesará más que cualquier problema en dos personas que de verdad se aman y saben que han nacido la una para la otra; sin embargo, debes aceptar, que hay cosas que ambos debemos cambiar por el bien del otro y de nosotros mismos."... y se compuso el nene... el año siguiente fue una relación sana, razonable, con una convivencia de pareja armoniosa y llena de amor. Se acaban de casar.

La enamorada número tres es una treintañera, profesional, bella, muy buena persona, preocupada por todo y por todos; cuyo novio es un joven divorciado sin hijos. Ella trató de ser comprensiva, esperando y esperando a que se le pase el trauma... peeeeeeeeeeeero... no había luz en el camino... al menos ella no la veía y como debía pasar, se hartó y le dio el cuadre de su vida que más o menos me lo imagino así: "Yo quise ser paciente y comprensiva con tu situación pero yo estoy soltera, tengo deseos de amar y ser amada, quiero compartir mi vida con alguien que quiera lo mismo y se arriesgue conmigo a vivir esa aventura en plenitud; y al parecer tú no eres ese alguien. Yo lo entiendo y es por eso he decidido seguir con mi vida y buscar lo que quiero con alguien que sin duda llegará. Esperaré por el verdadero amor." Se fue y cero llamadas, mensajes de texto y situación sentimental en facebook: soltera remecieron al muchacho, quien presto fue a buscarla con ramo de flores al trabajo, una cita a tomar lonche que recién pudo conseguir al cabo de semana y media pues la joven en cuestión y por trabajo (bendito sea el trabajo que pone distancia y espacios necesarios en situaciones extremas) estuvo fuera de la ciudad... hablaron y pidió perdón con algo que me imagino fue así: "Perdóname por haber sido tan pelotudo y no haberme dado cuenta (típica de los pelotudos) de lo que te estaba haciendo pasar. Dame la oportunidad de corregir mi error y demostrarte que soy yo la persona con la que compartirás todo eso que añoras porque es lo mismo que añoro yo". El año siguiente se hizo bonito para ambos y ahora la nena tiene anillo en la mano...

La enamorada número cuatro (la amiga del inicio del post) es aún treintañera, profesional, bellíiiiiiiiiiiiiiiiisima por dentro y por fuera, adorable con su familia y amigos, finiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima, siempre enamorada del amor y de la vida; pero también de un pelotudo al que le ha dado un poco más que sus primaverales años. Ella es la prueba viviente de que el amor lo espera todo, lo entrega todo, todo lo soporta, todo lo perdona... pero tanto tanto dar toooooooooooodo que al final te quedas con nada o con muy poco, lo suficiente como para darle espacio a la razón y darte cuenta que "ya no hay más que dar"... ella ya se dio cuenta que "el corazón también se cansa de creer, de perdonar y de esperar"... y decidió darle el ultimátum a su chico quien recién, luego de un par de meses, se ha dado cuenta que la cosa no es lo mismo de antes, ya dejó de ser lo mismo de siempre... y ¿ahora?... Yo que tú, chico, me pongo las pilas y no dejo escapar a esta mujer... así qué... (To be continued)

Son historias de la vida real... y sí pues, el corazón de una mujer se cansa de creer, de perdonar y de esperar al pelotudo bipolar que necesita MÁS TIEMPO y hasta otra vida para saber qué quiere para sí.

viernes, 1 de febrero de 2013

No te engañes es odio no amor...

Conversando con algunas personas en forma real y virtual llegamos a una conclusión: los únicos que se creen que el odio es porque aún hay amor son solo los hombres y no debe confundirse con el rencor. Son dos sentimientos parecidos pero no iguales.

Según RAE

Odio.
(Del lat. odĭum).
1. m. Antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea.

Rencor.
(De rancor).
1. m. Resentimiento arraigado y tenaz.

Una amiga decía que el odio según su sentir y no tan alejado de la definición surge en un rato, en un momento específico, se siente como consecuencia de... (cualquier cosa puede ACTIVARLO). Estoy de acuerdo.

En cambio el rencor, decía ella, es algo que está ahí permanente, no hay algo lo active, está siempre. Lo recuerdas siempre. Vives con eso, sueñas con eso. Es algo constante, como si fuera parte de ti. Acorde también con la definición que señala que es arraigado y tenaz: bien enraizado y difícil de sacar. Estoy de acuerdo también.

Yo creo que es legítimo sentir odio si recordamos por cualquier azar (casualidad, vueltas de la vida, circunstancia, situación) algún daño o mal que nos hicieron alguna vez. El azar hizo salir eso feo y desearle algo feo a ese alguien en ese momento... luego puf... se acabó... chau...

No creo que ninguna persona viva recordando sus malos momentos siempre se sacude de ellos, sigue adelante, los "olvida" en algún rincón del cerebro; pero si viene el azar a traértelos, ¿cómo se supone que se debes reaccionar? Es legítimamente humano, como los buenos sentimientos, existen también los malos.

Es LEGÍTIMAMENTE HUMANO (lo repito) sentir odio como cualquier otro sentimiento, el odio no suele ser solo porque sí, pero se puede sentir solo sin que traiga otros sentimientos, al menos que sean parecidos como la rabia. Lo bueno de este feo sentimiento es que es momentáneo, reafirmo lo dicho anteriormente.

Hace poco de un mes y medio seguí por la tele el tiroteo en la escuela primaria, era terrible imaginar niños acribillados, todo el día crecía la tensión, el temor de llegar a saber cuántos niños había muerto, qué había desencadenado tal tragedia, la incertidumbre de los padres; sentí mucho odio por el asesino, mucho odio como todos los que supimos del hecho. Recuerdo que lo mínimo que la gente le deseaba al tipo era la pena de muerte. ¿Cómo no sentir odio por un criminal?

Luego me enteré de aquella muchacha en Nueva Delhi, a vísperas de la Navidad, haber tomado un bus equivocado le costó la dignidad y la vida. Saber que fueron 6, entre ellos un menor de edad (el cual ya tan joven no tiene respeto a la mujer ni a la dignidad humana, ¡qué clase de hombre será!), me llenó de tanta rabia, y más que al leer la cantidad espeluznante de mujeres que son violadas y abandonadas a la muerte luego de la vejación como si fueran basura, me llenó de odio y creo que a muchos otros, y como todos deseamos la muerte de esos asesinos.

Cuando leo noticias de padres y madres que maltratan y hasta matan a sus hijos, también me lleno de odio y deseo la pena de muerte para esos miserables que no valoran la bendición de ser padres.

El odio es un sentimiento como cualquier otro y se siente por hechos ajenos que nos tocan el corazón y cercanos a nosotros que nos toca hasta la piel; si alguna mujer lo siente por un ex, no ha de ser diferente; hombres no le den el valor agregado que les conviene y que han difundido como ley para USTEDES: "Me odia, aún me quiere"... te querrá debajo de la camioneta de Nadine o viviendo en la Siberia... No te engañes y deja de propagar ideas como: "Del odio al amor, hay un paso" o que "cuando una mujer dice no, es sí". Ya estamos en tiempos de que el odio es odio, solito, tal como es; y un no es no.Respeten la palabra y los sentimientos de una mujer tal cual son; mujeres hagan respetar sus sentimientos y su palabra.