miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Sabemos compartir dolores?

No sé, me temo que me meto otra vez en camisa de once varas, espero que no. Creo que las personas en general, ya sean hombres o mujeres, en buena parte de sus vidas sobre todo en momentos de conflictos solo somos capaces de ocuparnos de nuestro propio dolor... Ocurre que hay momentos, etapas, espacios en la vidade cada quien que es capaz solo de ocuparse de sí mismo, pensar solo en lo que le duele, en lo que sufre y esto lo inhabilita para recepcionar información ajena, para atender a otra y ocuparse de dar consejo alguno...

Las personas, en general, ante el dolor o situación problemática se bloquea, no puede procesar nada fuera de sí, es más no recuerda nada de su alrededor solo lo que sintió en ese momento... Y si tuvo o no la atención requerida.

Yo me he dado cuenta, afortunadamente cosa ya pasada, que cuando me siento mal prefiero apartarme y si hay gente a mi alrededor que requiere de mí alguna ayuda o consejo, no sirvo para nada... Pasará el tiempo y resulta que no solo fue eso sino que fregué algo importante o que la persona desantendida por mí, sufrió otro dolor.

Ahora, me he vuelto más "selectiva" bajo circusntancias adversas personales... Si me siento muy mal, me aparto de las alegrías de las demás, para las cuales me siento totalemente incompetente de vivir; pero si alguien la pasa peor que yo, atiendo más... Hago a un lado mis rollos personales y me ocupo de quien me necesita. Esto lo he aprendido con los años... Han pasado muchas cosas feas y algo he aprendido. Esto es bueno.

Solo espero que la gente a mi alrededor sea más sensible para preguntar, para decir, para esperar de mí ciertas cosas bajo ciertas circunstancias... No se puede ser empática siempre, por más que se quiera... Las emociones, a veces, son más fuertes. La amistad requiere cuidado y comprensión.

domingo, 6 de mayo de 2012

Plan B

He centrado mucho mi vida en un objetivo y he dejado de vivir otras cosas, otros mundos, en mi mundo. Me dediqué a casi no vivir, sino más bien a pensar y pensar... Pensar y hundirme en un dolor sin sustento, en una incertidumbre larga, me alejé de todo lo que pude y de quien pude también... Menos de él, de mi lindo adorado.

Solo él y yo sabemos cómo le hacemos, qué es lo que hacemos y qué tanto hemos intentado y cuánto más intentaremos. Sin embargo y con todo lloramos y tenemos fe, tememos no vivir y no vivimos, nos hemos suspendido en el aire y en el tiempo, afortunadamente con posibilidad de volver y encaminarnos... Crear un Plan B.

Un Plan B con otras cosas, otras posibilidades, escalones de vida hacia adelante, dejar el estancamiento. Cuesta pensar así? Cuesta más actuar, concretarlo, se necesita mucha fuerza de voluntad: seguir adelante a pesar de la pena, sustentar esperanza aunque de la fe se duda. No te enfades Dios, sabes que al final volvemos, volveremos siempre a ti, confía en nosotros aunque no entendamos lo que quieres para nosotros.

Plan B, debes coger forma y modo... Existes en mente pero necesito tenerme fe de poder con voluntad, con mucha voluntad salir adelante y dar pasos, muchos pasos para seguir disfrutando de lo que tenemos y a veces no vemos.

Amén