miércoles, 23 de marzo de 2011

Jesuscristo



Gracias. Quiero mantener mi fe.

martes, 22 de marzo de 2011

Gracias Dios

Gracias por apretarme pero no ahorcarme... te agradezco por esta segunda buena noticia esperanzadora.

Gracias porque pasito a pasito salimos del túnel feo y obscuro donde nos sentíamos estar.

Gracias porque la esperanza nos alimenta y nos anima a seguir en este nuestro deseo, que solo alcanzaremos por tu gracia divina.

Solo te ruego que nos la concedas.

Gracias Dios.

domingo, 20 de marzo de 2011

Aunque no te menciones, no te olvido, siempre te tengo presente

Dios, aunque no te mencione, no te olvido, siempre te tengo presente.

A veces no quiero caer en lo que hacen algunas personas de mencionar en demasía y llevar una doble vida cargada de contradicciones.

Prometo sí que en este importante proyecto de vida, te daré el lugar que te mereces y te mencionaré.

"Si se logra, estoy sanísima y Dios lo permite, seré bendecida con dos."

viernes, 18 de marzo de 2011

Por fin algo bueno

Dios aprieta pero no ahorca, bien dice el refrán.

Dios, sé que he renegado mucho últimamente contigo, he evitado blasfemar o maldecir, pero me estuve quejando de mi suerte que hasta el momento se veía obscura. Sé que evité hablar contigo largo y tendido, pero más por miedo de decir tonterías que te molesten que porque quisiera decirlas. Pero, no me negarás que en medio de mi angustia y desesperación, en el fondito, en el fondito, algunas breves palabras de súplica te hacía llegar. ¿Sabes qué? Gracias por escucharlas.

Gracias porque al fin veo una lucecita, pequeña, lejana pero esperanzadora y por ahora eso es suficiente para mí.

Gracias Dios por no ahorcarme, gracias por apretarme.

jueves, 17 de marzo de 2011

Thalía - Equivocada



Porque simplemente me gusta.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Giros

Estoy aquí cuando debiera estar allá,
estoy de maestra cuando debiera estar de alumna,
estoy en verano cuando debiera estar en invierno,
estoy en un proceso complicado cuando debiera ser sencillo.

Hemos dado un giro aterrador en lo que debiera ser el momento mejor,
hemos quedado apartados sin siquiera haberlo planificado,
hemos recibido noticias tristes en nuestro momento feliz
y solo nos queda esperar en Dios para que todo nos vuelva a sonreír.