Balance del 2010
Antes de hacer las cosas que me he planteado este día y que me son propias del última día del año como parte de una superstición o cábala que me caracteriza cada año con la fe de esperar que el año venidero sea mejor que el se va; me he propuesto hacer un balance de este 2010. Debo resaltar de este 2010 que fue un año de paz para mí, sí de paz en medio de la tomenta del infarto de mi padre o de la operación de mi madre o de los problemas de salud de mi hermana. Esta paz es la que me ha ayudado a no desesperarme en los momentos difíciles y disfrutar de los momentos sencillos y cálidos de mi vida. No he tenido estrés, ni angustias vacías que me carcomían el alma en años anteriores, pude dormir más noches y despertar descansada y abrazada del amor cada mañana. Aunque más de una vez me quejé de tanta quietud y falta de emociones y vértigos propios de la que fue mi acelarada vida laboral y social, esta paz ha venido a instalarse en lo que es mi hogar y mi vida actual. Este año que se ...