martes, 28 de diciembre de 2010

Navidad entre dos... fue una hermosa navidad

Pensé que la Navidad la pasaría triste y solloza, de hecho lo estuve dos días antes y los días anteriores a ese día. La lluvia interminable no daba paso a ningún rayito de sol ni de alegría en mi corazón.

Mi compañero y mejor amigo, mi esposo, decidió aparecer temprano en casa y hacerme compañía, me ayudó a arreglar nuestra casita y en pocos días se volvió un hogar, nuestro hogar.

Para el 24 ya estamos emocionados con la llegada de la Navidad, todo lo que hicimos juntos durante la semana previa había colmado nuestro espíritu de la dosis navideña que necesitábamos, llamé todo el día a mis amigos y familiares... logré que se comunicara con su tía y amigas... me encandené a la cocina a preparar los creativos y ricos acompañamientos del delicioso pavo que él había preparado.

Nos bañamos, nos alistamos y nos conectamos con mi familia vía skype... brindamos juntos y nos saludamos con nostalgia y mucho amor, algunas lágrimas pero de felicidad porque estábamos juntos a pesar de la distancia, porque se habían superado los problemas de salud de mi padre y de mi madre, porque alcancé la estabilidad emocional que mi alma rebelde y desorientada anhelaba.

Luego, solitos los dos, cenamos rico escuchando Radiomar... jajajaja, nos tomamos muchas fotos jugando con la cámara, esperamos las doce con un brindis riquísimo en mano, nos deseamos feliz Navidad con un beso y un abrazo amoroso, fuimos a poner nuestro niño rogándole por algo que ambos deseamos y agradeciéndole el año que nos dio, la oportunidad que nos dio...y abrimos nuestros regalos.

Después, mi esposo mismo Papa Noel, se puso su gorrito y fuimos a casa de su hermano donde estaban nuestros sobrinos, sus hermanos y su mami; repartió sus regalitos. Verlo tan feliz, tan animado llenó mi alma de alegría y así terminó una Nochebuena que fue más que buena para los dos.

Me sentí feliz, feliz de estar con él; me sentí agradecida porque siento su amor cada día y cada día siento que lo amo otra vez, como antes, como siempre...

Gracias a Dios, gracias a su inmenso amor estoy donde estoy con quien estoy.

1 comentario:

Ricardo Miñana dijo...

Que la ilusión y la esperanza sigan llamando a la puerta en el nuevo año que llega,
y que se cumplan tus deseos.

¡¡¡Feliz año 2011!!!