viernes, 4 de diciembre de 2009

Con honestidad y franqueza: No veo cuando se termine el año.

No veo cuando se termine el año porque estoy cansada, harta, fastidiada con casi todo: mis alumnos y sus cosas inacabadas y sus miles de pretextos para ello, mis alumnos y su letanía, abulia y pereza; mis olvidos de gastos por no apuntar y tener tantas cosas que hacer importantes que sí apunto; los engreimientos de todo el mundo sin tomar en cuenta el tiempo de los demás (entre los que me incluyo como "demás" no como "engreído"); de convivir en el trabajo con gente a la que no soporto por ser egoísta, aprovechada, ociosa, calumniadora y falsa; de ver mi vida pasar y estar aquí sin poder, de momento, hacer muchos cambios porque mi media naranja y yo andamos en lados opuestos del continente; de extrañarlo más que antes y no poder abrazarlo; por último, de esperar a que el 2010 empiece y ver que demora tanto.

Sí, ando ansiosa, ando creyente de que las cosas el año que vienen serán mejor, serán como las deseé antes cuando dije sí en el altar; ando esperando armar mi vida y dejar que mi tranquilidad bien ganada siga fluyendo. Quiero iniciar otros planes donde no haya esa gente que se regodea en su míseras vivencias y envidias crueles; quiero alejarme de aquello que me indigna y me llena de rabia y dolor; quiero estar en la dulce espera de algo cada vez mejor, ansiado y que dará color a nuestras vidas.

Debo admitir que lo que me sirve de paliativo son mis buenos amigos; aquellos que en su agitada agenda siempre tienen un ratito para mí, aunque sea una hora para solo almorzar y ponernos al día o con un email desde el otro lado del "charco" con nuestras diferencias horarias y vidas desarticuladas. Cuando hay amistad verdadera, siempre hay voluntad para todo: para conversar, para almorzar, para jugar, para llorar, para reír, para solucionar, para perdonar, para escuchar, para disculparse, para seguir en el camino hasta el final.

Deseo terminar el año porque quiero que empiece uno nuevo pero con mis viejos amigos, que ahora sé, siempre estarán para mí en donde quiera que esté; quiero empezar un nuevo año y con mi familia y sus cosas que la hacen particularmente preciosa; quiero empezar un año nuevo y con él empezar mi nueva familia.

3 comentarios:

Lis Arévalo dijo...

Ahhhhhhhhhhhhhhh ya estoy harta también,por dios q se acabeeeeee

Dally dijo...

Calma querida... todo saldrá bien.

Kathy dijo...

Estamos en las mismas... Sabes cómo, cómo deseo que termine este años de ...michi...
Quiero un nuevo año, nuevos retos, nuevos objetivos y nuevas cosas por experimentar.
Sin embargo, a pesar de todo lo que ya te he contado, este año ha sido muy muy provechoso. Conocí Cusco, querida, Cusco... yeeee...