sábado, 5 de diciembre de 2009

Cuando uno expresa dolor

Cuando uno expresa el dolor de sentirse solo, abandonado, triste, golpeado, fracasado, perdido, decepcionado, "choteado", humillado; resulta una fuente de inspiración inacabada de frases dolidas y extraídas desde las entrañas mismas del sufrimiento para convertirse en formas que muestran angustia y tristeza en la que todos los lectores se sienten identificados y hasta felicitan a aquel que expresa su dolor con más dolor, mismo que llega a sentirse a través de cada palabra que el lector lee.

Es curioso cómo el morbo nos lleva a explorar y explorar las palabras de ese ser que fue capaz de escribirlas; y que cuando se convierte en un ser feliz, ya lo dicho pierde valor o interés.

La gente lectora de escritos (incluyendo los blogs) tristes, melancólicos o sufridos se regodea y siente el dolor ajeno o se identifica con él más que cuando lee algo de corte más positivo y alegre. ¿Se han dado cuenta de esto?

Es más fácil problematizar las dificultades o dar palabras de aliento al aparentemente escritor "golpeado" que compartir o leer algo que tenga un corte de felicidad que también se desea compartir.

Cuando uno expresa el dolor, debe , este, ser entendido como una fase o etapa; algo que tiene que pasar, no permanecer en uno como un lastre o una insignia que identifique al escritor o bloger... después de todo es un humano más que como todos no vive en permanente desgracia y que, por tanto, puede pasar a otra más feliz, aunque sea breve que también desea expesar y no reprimir.

Considero que un blog personal, permite a quien lo escribe compartir toda clase de vivencia: alegres o tristes; permite que el escritor sea lo más honesto consigo mismo y luego con su casual lector o seguido fan conquistado.

Para mí, escribir es una necesidad constante y que debo admitir he reprimido un poco, por lo espaciado de mis post doy cuenta de ello, porque ando en etapa pacífica, de paz interior, de amor y de esperanza que deseo se prolongue lo más posible que sea... deseo ser auténtica y real, humana finalmente... deseo seguir escribiendo sin deberme nada... ni una sola palabra.

4 comentarios:

Juanito el caminante dijo...

Dally ya muy pacifica... Relajate y disfruta la vida, soltería e individualidad...
En este cínico mundo solo le importas a pocas poquísima gente, enre ellos tu familia y tus amigos, pocos casi nadie.

Asegurate de siempre hacer las cosas para un objetivo, que ahora te pongo en mayúsculas : EN SER FELIZ.

Te mando un besote y gracias por pasar por El mentón, no pasan chicas tan lindas como tu, deberían pasar más jijiji

Sigue caminando...

Dally dijo...

Gracias Juanito por los piropos, y sí ando disfrutando de mi vida pacífica y algo más relajada pero no de mi soltería sino de la grata compañía de mi esposo, y sí de mi individualidad... una cosa no se contradice con la otra.

Te acompaño en la caminata. Saludos.

Yared dijo...

"Es más fácil problematizar las dificultades o dar palabras de aliento al aparentemente escritor "golpeado" que compartir o leer algo que tenga un corte de felicidad que también se desea compartir."

En uno de los libros que me gustan, Rayuela, La Maga, dice que que la tristeza es más fácil de compartir.

Y realmente me parece una propiedad extraña, de que muchas veces nos unan más los acontecimientos tristes que cualquier otra cosa.

Aunque claro, nunca están demás los "OYE, tú, puedes" y blablablá, a fuerza de caer espeso y todo. Pero al final de cuentas creo que no están por demás.

PD: Y aunque no sé si te gustan los memes, te he dejado un regalo en mi blog.

http://eldiosateo.blogspot.com/2009/12/soy-una-princesa-y-ni-cuenta-u.html

Dally dijo...

Cierto es lo de Rayuela, no fue mi intención el robar la idea mas sí sentar desde mi perspectiva lo que siento le han pasado a mis escritos. Incluso creo que han perdido algo de fuerza, el dolor tiene un matiz conmovedor que mueve palabras. Estoy luchando conmigo por hacer que la felicidad adquiera su propio matiz encantador y logre atrapar de la misma manera a mis pocos pero existentes lectores.

Gracias por seguirme y por la honrosa distinción. En verdad, me motivas más a seguir en esto que inicié con reflexión y dolor; y que continúo con alegría e ímpetu.