lunes, 28 de enero de 2013

No todas las mujeres son iguales ni están destinadas a lo mismo ni quieren las mismas cosas ni tienen que querer lo mismo que las otras

"No todas las mujeres son iguales ni están destinadas a lo mismo ni quieren las mismas cosas ni tienen que querer lo mismo que las otras."

Lo repito como para que quede claro, qué quiere decir esto, sencillo: Si tu te casaste, tu amiga no necesariamente desea casarse o va a casarse; si tú tienes hijos, tu amiga no necesariamente quiere hijos como tú o no puede tenerlos; si tu tuviste LA BODA, tu amiga no necesariamente quiere una gran ceremonia...

En estos tiempos, existen mujeres que no siguen el patrón tradicional de las mujeres en general, claro hay quienes se niegan a ser "señoritas que se estiman" pero terminan siéndolo y al cubo, pero esto es para otro post. He de enfocarme en cómo son las mujeres de mi generación: los treitas... aún estoy ahí y no mal ubicada. Tengo amigas que han entrado a los treinta, pero me enfocaré en las que tienen 32 a 39: todas son diferentes y es más en el trayecto de la década mencionada han cambiado de pensamiento. Tengo una que cuando yo andaba en la locura de separarme estando recientemente casada, me decía que cuando una asumía el casarse, el unirse a otra persona, ya había que RESIGNARSE a ello e ir aceptando la vida y vivirla día a día, no le pateé el cerebro porque en fin, lo cierto es que le dije que no es así. Lo que debe unirnos a la pareja debe ser un sentimiento sincero  ni siquiera los hijos, eso pienso. La cuestión es que esta nena se terminó separando a los dos años de su tan apologético discurso a la resignación marital. Tengo otras dos, una recientemente casada y la otra solterriquichima que no quieren hijos, no quieren reproducirse en lo absoluto, convencidas de ello 100%. La soltera desea estarlo, a lo más ha considerado casarse pero faaaaaaaalta. Tengo otra amiga soltera de mi edad que no tiene hijos, no los quiere, pero tampoco tiene un compromiso sin embargo tiene una relación laaaaaaaarga con un tipo que le hace bien, que le crea momentos agradables y le da la felicidad que ella necesita en los momentos que se pueda: nada permanente ni que se suponga eterno pero es funcional, mucho más que cualquier relación de casados o llena de promesas que conozca. Tengo una amiga que es soltera, no quiere hijos, no quiere esposo, no tiene compromiso y es feliz en su soledad; es la mejor tía del mundo, es amorosíiiiiiiiiiiiiiiisima con los niños, es una maravilla de mujer. Tengo otra amiga, casada más años que yo y que como no está tan convencida de querer niños en su vida, simplemente no los tiene aún, es feliz... solo que la pobre se cuestiona tanto que hasta a terapia a ido para saber si está bien o no: no admite su posición gris del asunto. Para mí es válida, si no estás segura de lo que quieres, toma distancia y a pensar. Tengo una amiga que no está casada, piensa este año irse a vivir con su chico y ya andan buscando bebé, para ellos el matrimonio, por ahora, no es importante: reproducirse, sí.

Yo no estuve segura de querer hijos apenas me casé. Con mi esposo nos pusimos de acuerdo de que conocernos en vida marital era muy importante antes de pensar en hijos, los dos hemos tenido experiencias de pareja poco agradables y ambos estamos CONVENCIDOS QUE UN NIÑO MERECE UN HOGAR, CON PAPÁ Y MAMÁ QUE SE AMEN. Puede sonar a cuento esto, no critico (aunque parezca) a aquellas mujeres que deciden tener hijos solas, no existe ese caso en mi círculo cercano, yo pensé alguna vez así, pero en el transcurso de la vida quise algo como lo que yo tuve: a mis dos papis juntos y conmigo. Cada quien decide qué hacer con su vida. Para mi esposo y yo era importante consolidarnos como pareja para decidir lo de los hijos. Ya estamos seguros de nosotros y lo de los hijos demora por otras cuestiones que no explicaré a profundidad en este espacio: es demasiado personal y esa catarsis es solo de pareja.

Me alegra pertenecer a esta generación porque presenta taaaaaaaaaaaaaaaaaantas opciones, tantos nuevos pensamientos y formas de vivir el amor, sin presiones y siendo sinceros en esos afectos. Si crees que ser madre no es una meta, pero sí tu profesión y tu vida en calma de pareja, ahí vamos... si crees que casarte no es una opción y sí, la convivencia; ahí vamos... si quieres tener hijos con alguien a quien amas pero casarse es algo que no está contemplado; ahí vamos...

Esto es progreso, es una demostración más que clara de que cada quien vive su vida a su manera y gusto, cada quien busca su forma de ser feliz y es feliz con lo que encuentra... se acabó, señores.

PD. Lo que sería bueno es que la gente alrededor también progrese y deje de joder con preguntas como: ¿para cuándo te casas?, ¿para cuándo los niños?, se te está pasando el tren, ¿para cuándo el hermanito o hermanita? Antes de hacer preguntas cojudas, deberían pensar en si esa persona tiene que pensar como tú o querer lo que tú, y si no lo quiere, no tratar de convercerla que lo desee con argumentos bobos o sentimentales que solo te satisfacen a ti. VIVAN Y DEJEN VIVIR. Nadie te pregunta a ti si ya dejaste de vivir con tus padres, si tienes un trabajo mejor, si al fin acabaste la universidad, si tu casa o depa la pagaste tú o te la dejó tu viejo, si eres profesional técnico o académico, por qué tu niño no ve a su padre, por qué te dejó la novia o la dejaste, nadie te pregunta si ya tienes el título o solo estudios terminados, nadie... jode ¿no?... VIVAN Y DEJEN VIVIR.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me sentí identificada con lo que escribes. Espero el siguiente post...