martes, 4 de diciembre de 2012

Miedo a echarse al vacío

Al terminar un año funesto, solo pienso si realmente mi vida era tan terrible antes, me pregunto que tan mala era, qué vacío tan inmenso me hizo buscar el amor en un sitio tan lejano... ¿Realmente por amor vale la pena romper con todo: tu trabajo, tu familia, tus amigos, tu vida?

Es bueno, él es muy bueno, no pudo haber sido mejor de lo que es... Pero queda esa confirmación severa, verdadera, triste y real: "A veces el amor no es suficiente" o como diría yo: "El amor no lo era todo".

Como toda mujer soy loca, apasionada, intensa, entregada... Pero finalmente inconforme, indecisa, con ganas de comerse el mundo y desearlo todo... Todo, todo... Los ímpetus han bajado a fuerza y a dolor, la pasión fue asesinada por un deseo mayor no alcanzado, la inconformidad volvió con fuerza y con ganas de arrancarme de aquí para volver allá... Si se ha de empezar de cero, debe ser en lugar conocido... Con gente amiga alrededor, con papá y mamá consolando, con un mundo de posibilidades... Pero sobre todo sin miedo... Y como el miedo lo tengo aún, falta fuerza, faltan ganas, falta empuje... O ese empujoncito final que me lance al abismo de mis sueños rotos y a la soledad que sé que me dolerá... Pero no es por culpa de ella que temo... Finalmente somos viejas conocidas... Es por él, es por mí... Por el miedo a equivocarme otra vez, el miedo no al qué dirán sino a que la cague sin remedio solo por el producto intempestivo de una emoción claramente momentánea, por esa mezcla de nostalgia, por concluir que la vida de antes no estaba tan mala, por no evitar comparar que no he logrado lo que tanto deseé... Pues sí... Y lo cierto que aún no es imposible, solo trabajoso...  Es cierto, hay un ingrediente más: fracaso, y más, decepción, cólera... Y todavía un poco, un poquito de ilusión, de creer que de aquí o de  allá algo, lo que fuera, pudiera ser posible...

Tengo miedo de echar a perder lo único bueno de mi vida hasta hoy, con todo y lo difícil que ha sido, no es miedo a la soledad o al desamor y menos al qué dirán... Todos tenemos historias, nadie muere de amor, él y yo somos sobrevivientes de quienes nos dejaron porque no encontraron el amor en nosotros, sobrevivimos al llanto, al olvido, al dolor, al fracaso... Por eso nos valoramos mutuamente, porque sabemos que hay amor el uno por el otro, solo que hay algo que falta... Ya nos dejamos del rollo romántico que lo envuelve... Sabemos que hay amor, pero que somos humanos llenos de errores y torpezas y confuciones... Y miedos de dejar lo único bueno...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola,me siento sumamente identificada con todo lo que has escrito aqui... Definitivamente sigo creyendo que nuestro mayor enemigo es el miedo. Debemos pensar en positivo y no hundirnos en pensamientos negativos. Animos y tambien me lo digo mi.

Anónimo dijo...

Hola,me siento sumamente identificada con todo lo que has escrito aqui... Definitivamente sigo creyendo que nuestro mayor enemigo es el miedo. Debemos pensar en positivo y no hundirnos en pensamientos negativos. Animos y tambien me lo digo mi.