martes, 19 de julio de 2011

Un ejercicio que me hace muy feliz: La natación.

A través de mi facebook he estado posteando mis clases de natación cada que iba, lo que implicó levantarme entre las 5:30 ó 6:00 de la mañana, tomar desayuno y tomar un micro para que me lleve hasta la YMCA.

Cuando empecé lo hice muy temerosa, pues suponía enfrentarme a mi segundo mayor miedo: dejarme estar en el agua. Aquí debo recordar que mi primer mayor miedo era la altura, tal vez lo siga siendo, al igual que el agua; pero con todo y todo me subí el Huayna Picchu, sí, el cerrote que aparece ahí en toooooodas las postales junto a Machu Picchu como si fuera su eterno vigilante y guardaespaldas. Bien, volviendo al asunto de mi segundo mayor miedo: Entré el primer día a la piscina, y mi profesor, Jorge, me enseñó lo de la respiración y lo de mover mis piernas... solo eso en la primera clase y ya... "patalenado llega al otro lado y vuelve"... y lo hice. Jamás olvidaré esa sensación tan maravillosa, que aún me invade cada que entro a la piscina.

Esa sensación es rica, reconfortante, llena de paz, no sé... me hace sentir tan bien, tan feliz... sí, me hace muy feliz. Lo supe o mejor dicho fue más consciente de ella cuando no podía esperar a mi segunda clase, me levantaba más temprano, de ahí iba al gimnasio por una hora y media, bañarme, trabajo y llegaba muerta a la casa. Dormía cual bebé a las 9:00 pm... jajajaja... hasta que recientemente he vuelto un poco a dormir como a las 10 u 11 pm para ya no despertarme tan temprano sino a las 7 u 8 am. Tengo más vitalidad, me siento muy ilusionada, amo mi vida, me quiero más, adoro mi nueva vida en USA, veo el futuro con optimismo, soy más feliz. Esta es mi manera atípica de describir una sensación pero tooooooodo eso es la sensación.

Por otro lado, alejándome un poco de las emociones y sensaciones; debo indicar algo "mágico" que ha ocurrido en mí físicamente, y es que la natación ha mejorado mucho mi salud, no solo porque me ayudó a bajar de peso (además del gimnasio y la dieta sabrosamente completa que tuve), han disminuido mis migrañas CON - SI - DE - RA - BLE - MEN - TE... ¡Increíble! Es curioso que a veces entro a la piscina con flojera y luego me divierto literalmente me siento como "Pez en el agua" y a parte de la sensación (anteriormente descrita), siento como mis neuronitas se estiran, se relajan, se reconfortan... es sensacional, juro que lo siento, es lo máximo.

En aproximadamente tres meses, he aprendido a nadar estilo libre, espaldas y pecho... claro, me falta practicar para perfeccionar cada estilo... ese es el reto ahora, practicar, practicar y practicar... solo que ahora yo sola indico la rutina de mi nadada de 45 minutos.

En la YMCA, conocí a Yubiksa: una mujer fabulosa, emprendedora, alegre, inteligente, buena esposa y dedicada madre, a Tonny: una "femme fatale" que se deleitaba en su feminidad y su sensualidad, nunca grosera ni en exceso, tenía el cuerpo y la cara para serlo;  conocí a otras mujeres  pero no por sus nombres, no socialicé demasiado... jajajajaja... bueno y a mi profesor Jorge que sin su paciencia y dedicación no habría llegado tan lejos. Entre las muchas cosas que hizo mi profesor por hacerme sentir bien, que avanzaba, que lo hacía bien fue regalarnos, a mi grupo y a mí, 15 minutos extras de clase en mi último día y enseñarnos estilo mariposa, y logró lo que quería, dejarme con las ganas de volver a clases: Al iniciar este estilo, me quedé con las ganas porque es el más difícil, requiere mucha coordinación y solo nos enseñó este estilo por 15 minutos... buuuaaaaa...

Como es obvio, nadar le está dando grandes cosas a mi vida, entre ellas una enorme dosis de ENDORFINAS, lo que explica mi sensación de felicidad.



No hay comentarios: