miércoles, 6 de julio de 2011

Reflexiones a mis recién cumplidos 37 años de vida y más de 12 años de maestra

Al regresar a USA el 27 de junio, me llenaba de ilusión el pasar mi "cumple" con mi esposo y estar juntos en nuestro aniversario (5 años menos uno de "break"). Hasta ahora lo del "cumple", se cumplió y salió muy lindo, solo los dos fuimos a bailar y la pasamos muy bien juntos. Mañana es nuestro aniversario y eso corre por mi cuenta, siempre me ha gustado hacerle cosas especiales, regalos y demás... no sé cómo voy a hacer ahora sin la impresora que regaló (lo cual está muy bien) pero que no ha repuesto para la casa... ya lo hará, todo lo que hace salido de su tierno corazón está bien, así que esperaré pacientemente; sin embargo me está "matando" la intención del regalo... ¿qué haré? Ya veré cómo resolver el asunto.

Cuando llegó el 2 de julio, día de mi cumple y siendo sábado, pensé que mi esposito me prepararía el desayuno pero no, lo hice yo; y luego llegaron mis muebles: mi comedor y algunas cosas más que han completado la pinta de hogar de nuestro departamento. Me conmovió ver cómo hemos avanzado en formar nuestro hogar y hacerlo bonito y mágico para nosotros. Hemos elegido juntos cada cosa que hay en nuestra casa, a pesar de la distancia, siempre hemos consultado colores y cosas por poner... me encanta eso de nosotros. Cada día vamos camino a preparar nuestro casa para ese miembro que esperamos con la bendición de Dios llegue pronto... solo debemos ser pacientes.

Hoy 6 de julio, se celebra el Día del Maestro en Perú y yo renuncié hace un mes (7 de junio), cosa curiosa ejecutar al fin la renuncia porque me la pasé de licencia de tres meses a una año entre el 2008 y el 2010. Entre estos años no había sentido mucho eso de trabajar o dejar de trabajar en ello: enseñando. Por motivos de fuerza mayor, este año volví al trabajo pero solo por tres meses: un trimestre académico, es decir, evalué, saqué promedios y todos mis alumnos tuvieron notas en su libreta (entregada el último lunes), las últimas notas que en calidad de maestra y luego de 11 años he colocado. Me sentí rara haciendo los registros, luego de tanto tiempo; me sentí rara renunciando, ahora en serio, dejé de ser una maestra del Perú, dejé de ejercer el apostolado, dejé mi vocación, solo espero que por algún tiempo y no indefinidamente; me sentí rara de entablar una relación cercana y hasta profunda con mis alumnos en solo 3 meses, eso quiere decir que aún tengo el don, lo cual me alegra mucho porque pensé que lo había extraviado en el camino a lo que soy ahora y quiero ser: esposa y madre (algún día), debo aclarar que planeo esto por un periodo, luego quiero regresar a las aulas, lo que aún no sé es si será en Perú o en USA, ya no puedo pronosticar nada de mi vida, solo veré por dónde me llevan los "reglones torcidos de Dios".

Como alumna y como maestra he conocido muchíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima gente maravillosa; he tenido profesores inolvidables con enseñanzas a perpetuidad para mí; he tenido alumnos maravillosos y otros divertidos (por decir su mejor cualidad). Mi vida como maestra en más de 11 años se ha visto colmada de anécdotas, de experiencias, de alegrías, de gratitud ( de ingratitud también); de alumn@s, hoy amig@s; de tanto que he compartido y me han compartido que solo me resta decir que he sido muy feliz, muy feliz de haber elegido esta profesión que me ha llenado de orgullo y satisfacción. Gracias a Dios por haberme permitido descubrir y ejercer mi vocación, sin dudas, desde el principio de mi juventud y de sentirme orgullosa y digna de haber sido una profesora exigente, alegre, renegona, bromista, fiel a mis convicciones y compromisos, dedicada a mi labor y un poco más allá, preocupada no solo porque mis alumnos aprendan lenguaje y literatura, sino porque aprendan a ser "gente" más allá de la sociedad, la familia o los padres por ellos mismos, por un principio de humanidad. Gracias Dios porque ser consecuente ante los alumn@s es tan difícil y solo tú me diste las fuerzas para lograrlo.
 
Hoy no celebré el Día del Maestro, ni lo celebraré, pero sí hay mucho maestro que conozco, que recuerdo, que estimo, que quiero, que amo a mi alrededor a los cuales quiero felicitar y de los cuales he tomado y sigo tomando ejemplos, no solo de índole laboral sino de vida. Felicidades a todos ellos por su entrega y dedicación, porque desde de su lugar van contribuyendo a mejorar un poco más a nuestro país y, por qué no decirlo, al mundo. ¡Feliz día del Maestro a cada uno de ustedes!

¡Feliz día del Maestro a mi papi!: El mejor ejemplo de mi vida entera, al que amo con todo mi corazón y a quién le debo el haber elegido esta profesión tan llena de experiencias y gratificaciones.

1 comentario:

Anónimo dijo...

feliz dia para ti tambiem porque eres profesora tienes tu titulo y vocacion , que lindo escribes se ve que lo extrañas mucho y si enseñas en eeuu los chicos de alla seran bendecidos.