martes, 12 de julio de 2011

Logré bajar 8 kilos...

Decir que no fue sin intención sería una gran mentira; pero fue por bajar mi grasa corporal que vino por añadidura el bajar 8 kilos en 3 meses. Ya lo había intentado hace un año y resultó difícil a pesar de haber hecho la misma dieta (poderosamente resultante) de hace 6 años atrás, misma que me mantuvo delgada por 2 años más adelante.

Mi vida cambió mucho: de soltera a casada; de vivir en Lima - Perú a Los Ángeles - California - EEUU; de estar en mi propio depa, sola a compartir uno alquilado con mi esposo; de trabajar como profesora a ser ama de casa y estudiante (de inglés "again"); de comer comida peruana conocida con tooooooooooodos los ingredientes netamente peruanos y consumir productos lights ricos y apetitosos, a comer comida variada con ingredientes (a veces) desconocidos y con contenidos altamente grasosos. A pesar de que cocinaba la mayor de las veces en la semana, me di cuenta que caí en los gustos de mi esposo que incluyen las carnes y frituras en su mayoría, había desarrollado un gusto por el chocolate y el agua en botella (que contiene un montón de cosas además de solo agua), trataba de controlar mis comidas pero me di cuenta (algo después) de que consumía demasiadas proteínas; y a pesar de los cuidados en las comidas y la rigurosa hora (y media, en la mayoría de ocasiones) de ejercicios que me propinaba, no lograba bajar, al contrario, me sentía más gruesa y mi ropa me quedaba apretaba y eso me molestaba; mucho más incómoda me sentí cuando mis pantorrillas se mostraron gruesas y eso me pareció muy poco atractivo... al menos a mí, que siempre, a pesar de todo me enorgullecía de tener una lindas y torneadas piernas...

Decidí, ya que tuve que volver a Lima, bajar solo mi grasa corporal, misma que no tenía idea de cómo bajar. No quería retirar los carbohidratos de mi alimentación diaria, quitar los dulces y postres no eran un problema, y por lo demás no le huyo a las verduras ni a las frutas para nada. Debo aclarar que toooooooooooodo esto, más que por un objetivo estético o superficial (aunque no lo crean), lo hice por una cuestión de salud por un propósito futuro muy importante y nada oculto en este blog. Afortunadamente, encontré a alguien capaz e inteligente, al que confesé mi propósito y supo ayudarme con su profesionalismo y comprensión: mis nutricionistas (terminaron siendo dos porque una se fue y la otra la reemplazó con la misma eficiencia y carisma).

Por otro lado, siempre he hecho pesas desde hace 6 años y seguirlo practicando no ha sido un problema; encontré nuevamente a mi último entrenador, quien es el mejor sin tanta "pompa" en ese gimnasio, y yo (sin quitarme mérito alguno) soy una alumna disciplinada, aún más ahora, que perseguía algo que para mí era muy importante; sin presionarme demasiado, supervisó mis avances y supo estimularme a seguir.

Además de lo anterior, empecé a practicar natación más por el deseo de aprender que por los beneficios extras que trajo; solo 3 veces por semana; además de ser una práctica saludable me hacía muy feliz practicarlo.

A toooooooooooooooooooooodo lo demás debo agregar que tengo amigas fabulosas con quienes pude salir sin presiones de comer cosas grasosas ni excesos de alcohol y cero nicotina. Lo cual facilitó mucho el alcanzar mis metas.

Algo penoso en este proceso, dejar mi pisco sour y tragos, jijijiji... que si bien nunca los he bebido en exceso me encantan, sin embargo tuve que dejarlos por las calorías que contenían; lo fabuloso de todo, que no tuve que dejar del todo el "coquilleo" sabroso de un buen vino en los labios, pues se me permitía dos a tres copas alguna que otra vez, e introduje y encontré el gusto a algo que hace mucho no bebía: una buena cerveza negra helada; aunque podía consumir hasta un par de cervezas blancas sin problemas...

Esta vez bajé sin tanta privación y casi, sinceramente, no sentí presión, ni que me esforzara demasiado; lo sentí fácil, llevadero, cotidiano, la verdad es que de lo que solía comer no me resultó sacrificado, es más empecé a tomar alguna vez café, comer plátano... puré, camote, choclos y otras cosas que solía privarme. Para otros tal vez sea difícil anular el dulce, pero para mí no, porque no me gustan, no consumo azúcar en lo absoluto salvo mi poco de miel o algarrobina matutina en mis jugos o ensalada de frutas... algo de dulce por las mañanas estimula y da impulso pero no más... en el día prefiero una fruta o solo agua... no me hago problemas. Soy capaz de preparar pasteles o dulces peruanos (mazamorra o arroz con leche) solo para mi esposo sin mucho sacrificio sin tentación o culpa alguna...

En fin, ahora que ando de vuelta en las tierras del "Tío Sam" espero poder mantenerme, por ahora trato y me esfuerzo mucho por mantener mi rutina alimenticia (dentro de lo que se puede) y de ejercicio (incluyendo la natación 3 veces a la semana) espero lograr por lo menos mantener mi peso para el fin y propósito último para lo que se inició este proceso; de ser así, sería genial... veremos qué pasa...




1 comentario:

Backup de mi memoria dijo...

A ver si nos pones una foto exhibiendo esos ocho kilitos menos. :-)¿Es posible? Pero que se note de dónde. Los eternos fans lo agradeceremos.
Bien tu salud Dally, pues ahora a cuidarse.
Besos, guapa.