La única ventana abierta
La única ventana a mi vida real o imaginaria es mi blog. Aquí sigo compartiendo y mezclando lo mío, lo de otra y lo de aquella. Lo cierto y lo falso se mezclan, lo vivido, lo imaginado o lo deseado también. Lo que me cuentan (sin la infidencia de decir de dónde viene con nombe y apellido, respetando como se debe la PRIVACIDAD QUE OTORGA LA AMISTAD - tema de un post) de manera literal o trabajada... lo que salga. Escribir, aunque no sea lo mejor que haga, saca de mí lo mejor que tengo. Mi peor momento o el mejor, mi odio más grande o mi más grande amor... espero siempre saque lo mejor de mí, la efervescencia de la emoción que vivo con toda la intensidad en la "cresta de la ola". Nada como escribir para sentirse aliviada. Un buen amigo mío, K, me ha dicho: ¿Por qué si has "privatizado" todas tus redes sociales y correo, no haces lo mismo con tus blogs? Mi respuesta fue sencilla e inmediata: "No quiero". No quiero privatizar mi blog porque a través de este he...