jueves, 20 de mayo de 2010

The ugly truth... de los hombres (1)

Cuando hablamos de los hombres, las mujeres tenemos perspectivas diversas según sea el tipo de experiencia que nos haya tocado vivir pues están las despechadas y abandonadas que podrían hablar pestes, como las enamoradas y confiadas que podrían hablar maravillas. Para evitar suspicacias debo dejar en claro que a lo largo de mis textos trataré de mantener mi imparcialidad, y me pondré en el lugar de todas, me es difícil hablar bien del género masculino, aún cuando el especimen que es mi esposito esté en extinción y una rareza tal que me precio de que forme parte de mi vida y me sienta segura, feliz y tranquila de estar a su lado.

Acabado el preámbulo con que me permití introducir este texto paso a describir al más conocido de los hombres, al MUJERIEGO.

Cosa curiosa MUJERIEGO, porque en su versión femenina recibe nombres bien feos e insultantes como puta, cualquiera, hija de per... guau, guau... pudiendo ser algo así como HOMBREIEGA o algo por el estilo. Hasta suena bonito eso de MUJERIEGO, porque no suena tan despreciable como los apelativos que reciben las mujeres que practican el mismo deporte.

El mujeriego se caracteriza por tener o estar con varias mujeres al mismo tiempo o en forma continua, sin respiro ni detenimiento; este personaje presenta características diversas y debo señalar que no es exclusividad ser de esta forma de los que manejan su pinta, su musculatura o su cara bonita, he conocido chatos, feos y sin gracia (aparentemente) perseguidos y asediados por mujeres en su mayoria altas, bonitas y con mucha gracia... yo no sé si es desesperación o conformismos de fijarse en seres así... en fin.

Los mujeriegos pueden subdividirse en aquellos que son perseguidos o que son perseguidores, a los primeros nunca le falta alguien con quien estar, hay una cola esperando ser la siguiente, aun sabiendo que es MUJERIEGO. El segundo tipo es el que tiene alma de conquistador, aquel que persigue a la PRESA, no importándole que sea casada, sea novia o tenga enamorado... es como si quisiera probar que puede tener a la que quiere en el momento que lo desee, juega con las situaciones, juega con las emociones, juega con las palabras, juega, juega, juega siempre y con todo... podrá tener 40, 50 ó 60... juega, miente, manipula, engaña y se deleita en el logro de sus metas, en conquistar, en atrapar a la presa.

El mujeriego usa y bota, toma y deja, da y quita, viene y se va, nunca se queda, nunca espera... no tiene paciencia, es egoísta, tiene la conchudez de criticar, desconfiar y humillar... claro que a las que se dejan les dan más duro en las emociones o en el alma.

Este tipo de seres pueden tener doble personalidad como decían las abuelas: Ángel de su casa, terror de la calle... porque puede ser buen hijo, buen hermano, hasta buen amigo; pero jamás será una buena pareja ni siquiera pareja... su egoísmo no le permite dar de sí a otro ser y compartir.

El mujeriego es la razón de la estupidez de muchas mujeres, el mujeriego es la razón del embrutecimiento femenino, es la causa de la pérdida de la inocencia de las jóvenes, de la desconfianza de las maduras y de la decepción en el amor de las que alguna vez creyeron en ellos.

El mujeriego es la razón por la que el género masculino ante los ojos de la mayoría de mujeres se encuentre tan devaluado, por la que la gran mayoría se declara decepcionada del amor, por la que la mayoría tenga temor y desconfianza.

Detectar a este tipo de hombre es difícil, muy difícil; lo puedes conocer a temprana edad o a la mitad de tu vida, pero siempre te impactará, te emocionará, te hará reír, te hará soñar y te hará sufrir y llorar. La única arma que poseemos para evitarlos o escapar de ellos es nuestra fuerza interior, nuestro amor propio y el deseo secreto y real de querer encontrar a alguien que nos ame como nos merecemos. Si tenemos eso en la mira, podremos salvarnos y llegar a ser felices.

4 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Un articulo muy interesante.. gracias por compartirlo..


Un abrazo con mis
Saludos fraternos de siempre..

aniki dijo...

Una mujer nunca se siente deseada y apreciada lo suficiente. Quiere atención, pero el hombre suele ser demasiado distraído e indiferente. El calavera o mujeriego, es una gran figura de la fantasía femenina, pues cuando él desea a una mujer irá hasta el fin de la tierra por ella. Puede ser desleal, deshonesto y amoral, pero todo eso no son más que añadidos a su atractivo. A diferencia del hombre normal, el mujeriego es un esclavo de su amor por las mujeres. Posee el atractivo de su reputación: si tantas mujeres han sucumbido ante él, ha de haber una razón. Las palabras son la debilidad de la mujer y el mujeriego es un maestro del lenguaje seductor. Adoptando la mezcla de peligro y placer del calavera, se estimulan los anhelos reprimidos de una mujer.

Interesante artículo.

Besosssss.

Dally dijo...

Gracias Adolfo.

Aniki, tu comentario me encantó. Te cuento que hay artículos sobre las mujeres, en uno de ellos describo a la que hace caso a este tipo de hombre. Besos a ti también y gracias por visitar mi blog.

Yared dijo...

En algún momento de nuestra vida,los hombres ya sea por estupidez o inmadures queremos ser mujeriegos, en mi caso la tuve y no me salió tan bien, no porque me descubrieran sino porque me llené de problemas con personas que sí me importaban.