viernes, 26 de febrero de 2010

Nueva rutina

Levantarse a las 6:00 am para preparar desayuno y almuerzo puede ser tan o más estresante que prepararse solo para irse a trabajar. Hay mujeres que invierten un valioso tiempo de dos horas para prepararse en irse a trabajar, esto es, se levantan para bañarse por un lapso de hora y cuarto y luego que maquillarse y luego que vestirse y pum, salir... en realidad invierten de dos a tres horas en ese trajín; sin embargo habemos aquellas que consideran que eso de tomar desayuno en el trabajo no está bien o no es factible por el tipo de trabajo, como en mi caso, que soy maestra y entro a dictar y llevar una taza de café al aula no sería bien visto mientras mastico un pan con cualquier cosa... no pues, no es así.

Yo soy de las que se levantan a las 6:00, antes me levantaba a las 5:30 am, y preparaba un jugo (de lo que fuera) y un par de tostadas de pan integral; mientras hacía mi almuerzo algo sencillo como un guiso o un pollito o pescado a la plancha con ensalada, una fruta y chicha o agua de piña; mientras se terminaba de hacer el guiso, me daba un baño; salía y tomaba mi desayuno, preparaba la lonchera, corría a cambiarme (ropa planachada noche anterior), me maquillaba al vuelo (delineador, rimel y labial, nada más), joyitas y zas... salía de casa... lo hacía en hora y media, porque eso sí, yo debía salir a las 7:00 am en punto para llegar a mi trabajo antes de las 8:00... entraba a dictar 8:20 y de ahí imparable hasta las 11:30, salía corriendo rumbo a mi otro trabajo, a casi una hora de trayecto. Llegaba a mi otro trabajo, almorzaba (previa calentada en microondas)y de nuevo a dictar, imparable hasta las 6:30 y de ahí corriendo al gym por dos horas, llegaba a casa a las 10:00 pm, bañadita y con trabajo que concluía dos horas después y a dormir, mi rutina diaria de dormir era de 5 horas y media pero solo de lunes a jueves, el viernes (día libre) dormía más horas y me ocupaba de otros asuntos, más personales y nada laborales, el sábado a preprarar lo de la semana que procuraba terminar hasta antes del almuerzo del domingo porque luego de almorzar los domingos: descansaba para empezar otras semana.

Esa rutina ya no es la misma, ahora sí me levanto a las misma hora pero es otra mi actividad, es otra mi rutina, por ahora me gusta pero no sé si soportaré porque luego de mi ajetreada mañana que incluyó una jarra de vidrio rota, la casi inundación de mi cocina, antes de ello casi un incendio... estoy en casa, sin ninguna otra actividad, se acabó hasta el almuerzo en que solo como y no hay más nada. Aún me da cosa salir de casa y ver qué hacer, por ahora no hay mucho. Estoy leyendo, sí, bastante, eso es bueno, hace mucho que no tenía tiempo para leer algo por el placer de hacerlo y de manera contínua, a veces la rutina del trabajo incluye solo trabajo, leer solo trabajo, y a veces aburre... a mí me gusta leer por placer, por gusto... y eso sí es una de las pocas cosas que disfruto ahora, las cosas de la casa no son un problema para mí, trato de ser bastante ordenada, limpiar no me molesta y en general no hay mucho que limpiar, lavar es fácil y por lo demás no hay mayor queja.

Espero que mi rutina vaya mutando para otras cosas, mejores y menos accidentadas que hoy.

PD. Debido a que uno de mis lindos lectores, El Drac, me lo hizo notar debo aclarar que el cambio de rutina tiene que ver con mi decisión de ser más esposa, más mujer y si Dios lo permite algún día madre... menos profesora, menos hija, menos académica.

2 comentarios:

El Drac dijo...

Haz contado tus rutinas antes y después pero no haz dicho por qué la haz variado, pero es de suponer que hay una buena razón para ese cambio ello derivará en progreso y bienestar a tu persona. Un abrazo

Dally dijo...

Lo aclaré por ti Drac... gracias...