jueves, 8 de octubre de 2009

The ugly truth... de las mujeres (4)

Esta es una entrada especial... el caso de la envidiosa... la amiga envidiosa.

¿Existe entre AMIGAS tal cosa?, es decir, ¿es posible que una amiga envidie a otra?... ojo que seguimos con el tema mujeril... y la especie femenina presente demasiados tipos, con lo que adelanto que me quedaré corta con los post que he hecho hasta ahora...

La envidia entre mujeres se manifiesta de dos forma la insana, aquella que surge de lo más bajo de las emociones femeninas, nacida de lo ruín, que puede desencadenar el maltrado verbal (muy fino) y el físico (de callejonera) hacia aquella, objeto de la envidia. La otra envidia es la llamada "envidia sana", esta es de lo más simpática, se manifiesta de manera honesta y directa, se dice: "Ay, te envidio; en forma sana claro".

La envidia es un sentimiento que surge en todas las mujeres de manera natural, casi como respirar, en cualquiera de sus dos versiones; mismas que tienen, a su vez, matices.

La envidia puede ser, en la mayoría de las ocasiones, producto del "tú tienes y yo quiero pero no puedo", "tú tienes y porque tú lo tienes yo lo quiero", "tú lo tienes y ¿por qué yo no?"... y otras más.

Las mujeres pasamos de enviadiar en otras mujeres un par de zapatos, un vestido, el cuerpo, el todo o las partes (el culo, tetas, cintura, piernas, dedos, uñas..etc.), el enamorado, el novio, el esposo, la casa, el hijo, el número de hijos, "n" cosas más... vamos de pequeñas cosas a grandes cosas... no sé si es solo cuestión de edad, pero la envidia está en nosotras desde pequeñas... que si tu muñeca, que si mi bici...

De mayores, la vida va jugando la partida... perdemos el control de las cosas que no podemos ni tenemos por qué tenerlas... un hijo, dos o ninguno... un buen o mal compañero... pero ya sea lo que hemos elegido, ojo elegido, debemos estar conscientes de la medida del dominio o conocimiento que tenemos sobre ellas, a fin de buscar la medida de manejarlo sin sentir la frustración de que no funicona o se decidió mal. La vida cambia, no podemos quedarnos con las mismas amigas de la infancia... pocas como yo tiene una amiga que conoce y conserva desde la secundaria... pero todo lo demás ha sido cambiante, las relaciones de pareja, los amigos... tengo suerte de ver o hablar con algunos de toda la vida en forma regular pero ya dejó de ser con la cotidianidad de los tiempos en que empezamos la amistad, sus vidas y la de una misma cambia en base a las decisiones que para bien o mal tomamos... hay gente que se va y gente que se queda (incluyo aquí a los que esporádicamente veo o hablo pero que sé que seremos amigas por simpre)... nadie está estático, la vida cambia, la envidia surge porque a veces tuvimos la oportunidad de decidir y no decidimos o lo hicimos mal, y esto se debe asumir; surge porque empezó a aburrirte tu propia vida y esa fue tu decisión (lo que vives hoy, lo decidiste ayer), pero igual envidias la vida de la otra persona que sonríe ahora que tú lamentablemente no sonríes...

Aceptar los cambios, aceptar las decisiones para que la envidia no tenga matices de agresión, de violencia ni de pleito... solo que sea "sana"...

3 comentarios:

Kathy dijo...

Concuerdo contigo en lo de que la envidia es parte de la vida. Eso que se dice envidia "sana" (que no sé si será envidia al fin de cuentas) es la que te anima en muchos casos a ser mejor. POr ejemplo cuando estamos en la clase de Step y a ti te sale la coreografía y a mí no... Te odio!!! (jejejeje)
Pero la envidia dañina, la que no te deja dormir, la que te jode, si se presenta entre amigas, significa solo una cosa QUE NO SON AMIGAS. Porque la amistad se basa en querer lo mejor para el otro, acompañar en cada paso y hacer barra todas las veces que sea necesario hacerlo.
A veces es tan difícil aceptar que la persona que crees tu amiga, en verdad no lo sea. A mí me costó aceptarlo, con una compañera de la universidad que hacia comentarios muchas veces hirientes, y creo que si la aguanté fue por no querer sentirme sola, cosa que por cierto ahora me agrada, mi espacio, mi silencio, mi soledad.
Esa chica de quien te hablo, nunca fue mi amiga y ahora lo sé.
Y es cierto, que las mujeres somos tan complejas. Como la canción de Arjona. Si me dices que sí piénsalo dos veces, porque quizá enel fondo quieras decirme que no... Porque cuando decimos sí, muchas veces es no y otras tal vez. Cuando decimos no, algunas es sí, pero quiero que me supliques... JAJAJA!!!
Amo ser mujer....
Abrazote y saludos a Marlow.

Yared dijo...

hey, nos tenías esperando.

Me parece que la envidia está en todos, aunque clar por lo general es más notorio en las mujeres. uno se da cuenta cuando "rajan" entre ustedes y uno se hace al que no sabe nada. =)

Por otro lado, sí es bueno saber lo que uno elige y ser conciente de loq eu va ahciendo, para así no arrpentirse y estar "envidiando" las elecciones de los demás.

Dally dijo...

Kathy, es difícil aceptar que una amiga no sea más amiga; pero qué se hace.

Yared, exacto; finalmente, todo depende de uno y simplemente hay que aceptar lo que elegimos.