martes, 25 de agosto de 2009

Escribir es un placer

Decidí ser maestra cuando cursaba el 3er. año de secundaria, las letras me fascinaban desde mucho antes que eso, pero descubrí mi vocación en pleno desarrollo de la Literatura Española (cosa curiosa, la que menos gusta a mis alumnos)sin embargo para mi fue "amor a primera vista", "un chispazo profundo", "un lazo eterno".

¿Qué fue lo que me gusto?, sencillo, los recursos literarios, las figuras, los giros idiomáticos me resultaron encantadores e inicié mi experimentación con las palabras, estribillos románticos, poemas breves, pequeñas ridiculeses mías, exposiciones de mis emociones de entonces, uno tras otro sin cesar... recuerdo a mi amigo Tino (bueno fue algo más que un amigo, mi segundo enamorado -aunque no sé si llamarlo así, pues fue muy breve la relación y bastante absurda, pero estaba muy bueno, me lo parecía a mis cortos 14 añitos) y sus escritos también, él tenía un cuaderno y yo el mío (era lo único que teníamos en común: escribir), los intercambiamos y escribió un poema suyo en mi cuaderno, fue una de sus estrategias para atraerme (le resultó, pero era un gilerito más - y debo admitir que he tenido debilidad por este tipo de especímenes), le resultó y bueno tuvimos alguito, muy juvenil y platónico. ¿Qué será de ese cuadernito mío?, no sé dónde está, en qué manos habrá quedado. Simplemente se fue, desapareció, quedó olvidado en el rincón más oscuros de mis recuerdos que simplemente ahora rememoro durante el desarrollo de este post.

Escribir me ha ayudado muchísimo, hago una expiación de mi alma, de mis emociones, de mis frustraciones, de mis reflexiones, y por otro lado desarrollo (en algo) ese gusto tan mío por hacer literatura... es un conato literario... que disfruto mucho... escribir me encanta, me fascina y no me interesa si algunos piensan que lo hago mal, a mí me gusta, a mí me libera, es mío, para mí y para quienes ingresan periódicamente a este espacio que decidí compartir hace más de un año, en el momento más conflictivo de mi vida... escribir libera, me siento libre, en paz, tranquila... casi feliz...

1 comentario:

Daniel- dijo...

Si, escribir en cierta forma podría utilizarse para desfogar, claro no todos sabremos nunca si lo hacemos bien o mal, pero que ch.... la cosa es expiar el alma.

Y ya que hablas de escribir,extraño tus narrativas en que volcabas todo tu interior irremediable... Te sentía más viva!

No te deseo vuelvas a vivir lo que había detrás de todo ello,no; pero creo te resultaba un (buen?) recurso para escribir y cautivar.

Saludos.