miércoles, 22 de julio de 2009

La vida sigue... la felicidad pasa...

No hay tiempo para pensar en un "... y si...",
no hay por qué crear fantasías,
no hay forma de cambiar lo sucedido,
no hay manera de cambiar lo que vendrá.

Los caminos están trazados,
la vida está hecha,
los planes están en marcha,
las promesas deben cumplirse.

La felicidad es un instante,
es efímera, se vive, se siente,
se disfruta, se revive,
se rememora, se conserva...
luego... simplemente se va.

Se va para volver convertida
en otro instante, en otro momento,
en otra persona, con otro olor,
con otra boca, con otro cuerpo,
que también se irá.

Se irá y volverá convertida
en otro paisaje, en otro lugar,
en otro cielo, con otros ruidos,
con otras cosas, con nuevos sueños,
con nuevas metas, que también se irán.

La felicidad llega y se va,
por eso la valoramos...
porque es especial,
no se hace monótona,
se crea en un momento,
se vive en un instante.

No intentemos atraparla
porque dejará de ser lo que es,
dejará de sacarnos una sonrisa,
dejará de arrancarnos una lágrima.

Dejemos que llegue,
dejemos que se vaya...
no dejemos de creer
y no la obligues a quedarse.

1 comentario:

webero dijo...

para mi la felicidad tb son momentos,,, no es un estado prolongado,,,

buen fin d semana,,

saludos,,