sábado, 18 de julio de 2009

Ayer dejé una parte importante de mi día a día...

Era difícil al inicio pero luego fue genial... me gusta conocer gente, gente interesante, gente nueva, gente de la que siempre gano un aprendizaje... camino a casa pensaba en por qué hacía eso, por qué me era necesario, dónde estaba mi espíritu responsable... y luego meditaba sobre lo responsable que trato de ser con mi propia vida y esa es la única respuesta posible.

¿Qué me traerán todos los cambios que vienen? Rezando, confío y espero, paz... al menos eso... con eso me conformo... no pido más...

Esta no será una huida más, esta no será una escapatoria... esto es la elección de un camino; el inicio de varios cambios, cambios que pretenden un gran cambio... EL CAMBIO (como dirían mis alumnas).

Nadie me dijo que vivir era así: con tomas de decisiones (a veces acertadas, otras equivocadas), con indecisiones (pensar, pensar, pensar... y seguir pensando), con riesgos, con dudas, con pérdidas (y algunas ganancias), con miedos (muchísimos miedos)... nunca hay camino fácil o sencillo.

Ahora, solo quiero aceptar lo que venga y sentirme tranquila... aceptar lo que venga y vivir en paz, libre y segura.

3 comentarios:

Yared dijo...

En ciertos momentos dejarse leevar es bueno, el problema es que a veces no sabes en dónde puedes caer. =)

Raulín Raulón... dijo...

Bien, acéptalo, que venga lo que venga, pero... ¿estás segura de que a veces tendrías que dejar de apretar, dejar de tener el control de algunas cosas?

Raulín Raulón... dijo...

Puede ser bueno aceptar lo que venga, pero... ¿estás segura de querer dejar de apretar como antes, de tener que dejar el control de algunas cosas?