jueves, 18 de junio de 2009

La eterna volubilidad del ser

Cómo cambian las cosas ¿no? Querramos o no, así es... a veces todo está en la emoción de la "persecusión" de lo deseado y una vez obtenido todo acaba por desvanecerse. De ahí que el ser humano sea inconstante y voluble, cambia de deseos y se persigue y persigue otra y otra cosa... se alcanza, se tiene, se gasta, se aburre y se deja...

"El ser humano es voluble por naturaleza" esto es base y fundamento que sirve para explicar ciertas conductas como el abandono, el engaño, la mentira, el cambiar de color de pelo, cambiar de pasta dental, cambiar de trabajo, irse a vivir a otro lugar, dejar... dejar... dejar... esto lo explica, lo fundamenta; y, en forma lógica, acaba por justificar acciones impensadas, hasta consideradas imposibles.

Sin embargo, hay quienes asumen un especie de abanderamiento de la frase, algo así como un eslogan publicitario de sus propias vidas, de sus conductas, de su naturaleza, de su oscura personalidad... para solo justificar su inconstancia, su falta de compromiso, su falta de tolerancia, su total irresponsabilidad y desprendimiento por otro... Un "así he sido siempre", su "gran" sello de personalidad, inconfundible en el mercado con cualquier otro producto, y que, con la advertencia del caso, eres libre de tomar o desechar; pero si lo tomas, ya sabes a qué atenerte... pasa a ser exclusiva e íntegramente tu responsabilidad... conste, no asume ningún daño o perjuicio... todito es solo tu problema...

La eterna volubilidad del ser ha servido para dejar de creer en Dios, en el amor, en el matrimonio, en el compromiso leal y sincero; ha sido la fuente inagotable de las malas decisiones, de la intolerancia, del abandono al menor error, de la inconstancia, de la deslealtad; y como consecuencia de todo ello, la soledad impera, el vacío crece, la tristeza invade y el corazón deja poco a poco de sentir.

1 comentario:

Yel dijo...

..Me gusto esta entrada, es cierto muchas personas se ponen el "slogan" para justificar acciones..